Centroamérica deberá completar su proceso de unión aduanera, que inició hace 50 años, en los próximos dos años, cuando empiece a funcionar la parte comercial del Acuerdo de Asociación entre el istmo y la Unión Europea (UE), suscrito en mayo pasado.
El proceso de unificación comercial centroamericana inició casi al mismo tiempo que en la Unión Europea, hace cinco décadas, pero en el bloque europeo ya es un hecho consolidado y sirve de modelo a nivel mundial.
“Tenemos que comenzar primero a permitir el libre comercio de nuestros productos centroamericanos”, comentó ayer el ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Orlando Solórzano, en el foro Acuerdo de Asociación Unión Europea-Centroamérica: Oportunidades y Perspectivas para Nuestras Regiones, organizado por la Universidad Americana (UAM) y la UE.
Solórzano atribuyó el avance lento del proceso de unión aduanera a la inestabilidad política y los conflictos bélicos que han afectado a Centroamérica desde 1960.
En ese año, cuando Centroamérica acordó iniciar el proceso de integración económica, se comprometió a finalizar en cinco años su plan de unificación aduanera, pero cinco décadas después no lo ha logrado.
“En esa fecha se hablaba de que eran dos procesos de integración regional, tanto el de Centroamérica y Europa, los más avanzados. Y hoy, después de 50 años, vemos a una Unión Europea más consolidada y a una Centroamérica que sigue tratando de avanzar en su proceso de integración”, comentó.
La secretaria de Integración Económica de Centroamérica, Yolanda Mayora de Gavidia, afirmó que sin duda el Acuerdo de Asociación con la UE servirá para lograr la unión aduanera y facilitar el tránsito de bienes europeos y centroamericanos.
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