Casi al final de la primera fase de la Copa del Mundo, Sudáfrica 2010, Juan Bautista Arríen, ex jugador y analista de futbol, no encuentra otra palabra para definir es edición mundialista más que “mediocre”.
La mediocridad en este mundial para Arríen está en el planteamiento defensivo de los equipos que ha matado a la razón de ser del futbol: los goles.
“Considero este Mundial que todavía no ha llegado a rebasar los niveles básicos de calidad y categoría de un evento de nivel mundial”, señaló.
El también ex sacerdote jesuita dice que esto se debe a que los equipos han llegado al Mundial más con la voluntad y el deseo de no perder, que con la profunda aspiración de ganar.
En casos específicos, Arríen lamenta lo sucedido con Francia, al que no considera un equipo y de Holanda, lo que no le gusta es que han tomado el estilo europeo para jugar futbol y han dejado a un lado el futbol diferente que los caracterizaba.
- El juego de esta Copa Mundial que más le ha gustado a Arríen, es el protagonizado por Dinamarca y Camerún, que ganaron los daneses 2-1.
Rememorando mundiales pasado, el de México en 1970 ha sido el que más ha disfrutado, por el futbol que se jugó en éste y por la gran explosión de Brasil que fue campeón al derrotar a Italia 4-1.
También habló sobre el crecimiento económico de futbol, cuya sencillez lo ha vuelto tan popular, lo ha convertido en una máquina de hacer dinero.
El futbol se ha convertido en un negocio inmenso, en una FIFA que tiene más dinero que varios bancos y que el futbol ha pasado de ser la actividad más simple, más sencilla, más democrática, a una gran máquina de hacer dinero.
[/doap_box]
Además de la preferencia defensiva de los equipos, otro de los aspectos que ha notado Arríen es el juego sucio, que se ve reflejado en las tarjetas y que rebasa los límites del juego fuerte.
Otras de las debilidades notadas por Arríen está en los árbitros, que en unos casos no sacan las tarjetas cuando deben hacerlo y viceversa, además de las manos ignoradas y los fuera de lugar no decretados.
Uno de los aspectos más llamativos es las buenas actuaciones de los equipos latinoamericanos y el bajo rendimiento de los europeos, que tiene una relación directa.
“Latinoamérica es un espacio y un vivero privilegiado de gran inteligencia y capacidad futbolística”, señaló. “La mayoría de los jugadores se trasladan a Europa a hacer cursos de postgrados y doctorados y después de transitar por Europa en los grandes clubes se integran a sus equipos nacionales y son ellos los que le dan una fisonomía totalmente novedosa y extraordinaria”, concluyó.
Este fenómeno a la vez afecta a las selecciones de Europa, según la hipótesis de Arríen, pues en las ligas europeas los equipos llenan sus vacíos con los jugadores latinos y africanos.
Dando un vistazo a un equipo en específico, Argentina es el que mejor luce de los latinoamericanos, incluso por encima de Brasil, según Arríen.
“Creo yo, nunca Argentina ha tenido, ni siquiera en el 86, un conjunto de jugadores tan desarrollado en el sentido humano, técnico, táctico, dominio del balón, inteligencia”, señaló Arríen.
“Sólo cuando se piensa que Higuaín, Messi, Milito y Agüero, han sido máximos jugadores en los clubes de Europa donde juegan. Es algo es extraordinario, eso no se da, tener el lujo de cuatro puntas de esa categoría y después vez para atrás y todo es perfecto”, agregó.
Para el ex jugador, Argentina además de la categoría de los jugadores argentinos, la figura del director técnico y ex estrella del futbol, Diego Armando Maradona, juega un papel de inspirador y motivador.
Pero hay otro factor que ha influido en las victorias de Argentina: los rivales. “Argentina no ha tenido rivales, sino rivales mediamonta”, aseguró Arríen pero sin restar méritos a los grandes jugadores.
Respecto al otro grande latino, Brasil, Arríen cree que sus resultados en la primera ronda a una combinación entres las habilidades de sus jugadores y la comodidad ofrecida por sus rivales.
“El juego contra Portugal dirá la verdad sobre Brasil”, aseguró Arríen.
De España, que ha tenido un Mundial más que discreto, espera que mejore, pues cree que este conjunto tiene una
Ver en la versión impresa las páginas: 7 C