José María Morales y Genaro Gómez mostraron la carta de venta del novillo por el que fueron detenidos en Rivas. LA PRENSA/ R. VILLARREAL

Labriego denuncia abuso policial

Notablemente molesto se mostró José María Morales Merlo, de 38 años, por el daño que le causó la Policía de Rivas, al detenerlo y vincularlo a una supuesta banda de abigeos, luego que éste y su amigo, Genaro Antonio Gómez, fueron presentados ante los medios de comunicación la tarde del viernes.

JOSÉ MARÍA MORALES Y GENARO GÓMEZ, mostraron la carta de venta del novillo por el que fueron detenidos en Rivas. LA PRENSA/ R. VILLARREAL

corresponsal/ RIVAS

Notablemente molesto se mostró José María Morales Merlo, de 38 años, por el daño que le causó la Policía de Rivas, al detenerlo y vincularlo a una supuesta banda de abigeos, luego que éste y su amigo, Genaro Antonio Gómez, fueron presentados ante los medios de comunicación la tarde del viernes.

Según la Policía de Rivas, Morales y Gómez, eran parte de una banda cinco hombres que se dedicaban a robar ganado en varios municipios de Rivas, sin embargo, el Ministerio Público no encontró suficientes méritos para acusar y todos quedaron en libertad.

Al respecto, Morales calificó como un abuso policial lo que hicieron con él y su compañero.

“¿Cuál banda de abigeos? Eso es un abuso policial, nosotros veníamos de comprar un novillo de Tola y lo traíamos arreado para llevarlo a Apompoá, (Potosí), cuando pasó la camioneta de la Policía y ya traían a los otros presos que nosotros ni conocemos, y nos dijeron que de dónde veníamos”, narró Morales.

El quejoso dijo a los agentes que la carta de venta del novillo la tenía en su casa, pero se la podía mostrar.

Sin embargo, los agentes se los llevaron detenidos. “Cuando nos sacaron ante los medios (de comunicación) no nos dejaron hablar”, reprochó Morales.

Después de pasar 48 horas detenido en Rivas, los familiares de Morales llevaron la carta de venta.

El quejoso sostuvo que el año pasado le robaron un novillo y “la Policía no hizo nada para esclarecer ese caso, y yo que compré mi novillo, me metieron preso”.

Entre los reclamos de Morales está el hecho de que no les permitieron ir a traer la carta de venta y el pago hecho en la Alcaldía de Tola. Morales, quien labora en la empresa azucarera Casur, teme que lo despidan.

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