ACAN-EFE
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, felicitó hoy al presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, con quien espera, dijo, alcanzar relaciones de entendimiento y cooperación.
«Felicito el resultado del domingo y su elección como nuevo presidente de Colombia», señaló Ortega en carta dirigida a Santos y distribuida a la prensa.
«El pueblo de Nicaragua saluda al hermano pueblo colombiano, a sus nuevas autoridades y desea firmemente que este período presidencial que se inaugurará el 7 de agosto nos permita alcanzar relaciones de entendimiento y cooperación», indicó.
El mandatario sandinista dijo que espera ese tipo de relaciones, tanto en el ámbito bilateral como en el de los organismos donde se reúnen los gobernantes, para «propiciar reflexiones y soluciones frente a las complejidades del mundo en que hoy vivimos».
«Reitero nuestro saludo y el deseo de que el pueblo colombiano vea realizadas sus aspiraciones de reconciliación, unidad y paz», concluyó el líder sandinista, que mantiene relaciones distantes con el actual mandatario colombiano, lvaro Uribe.
Managua rompió relaciones diplomáticas por 26 horas con Bogotá tras una incursión militar colombiana contra un campamento de las FARC en Ecuador en marzo de 2008, en la que murieron 26 personas, entre ellas el portavoz internacional del grupo guerrillero, Luis Edgar Devia, alias «Raúl Reyes».
Ortega, el principal aliado político del gobernante venezolano, Hugo Chávez, en Centroamérica, fue un «amigo» declarado del jefe de las FARC, «Manuel Marulanda Vélez» o «Tirofijo», alias de Pedro Antonio Marín, a quien condecoró con la máxima orden sandinista, en 1999, en San Vicente de Caguán, en la selva de Colombia.
Ortega calificó como «luchador extraordinario» al otrora líder de la mayor guerrilla de Colombia, tras lamentar su muerte, y ha concedido asilo a cuatro personas vinculadas a las FARC, el último al catedrático Rubén Darío Granda, hermano del llamado canciller de las FARC, Rodrigo Granda.
Las relaciones entre Bogotá y Managua no son las mejores a raíz de las críticas de Ortega hacia Colombia por la firma de un acuerdo de cooperación militar con Washington, por el que Estados Unidos puede utilizar siete bases colombianas para combatir el narcotráfico y el terrorismo.
Nicaragua y Colombia también mantienen una disputa por los límites fronterizos en el Caribe debido a una demanda presentada por Managua, que declaró no válido un acuerdo de límites suscrito en 1928 y llevó el litigio a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.
El pleito en cuestión busca que la CIJ delimite una frontera marítima entre Nicaragua y Colombia y la soberanía de los cayos Serrana, Roncador, Quitasueño y otros accidentes geográficos insulares.