Ginebra/EFE
La presidenta de la Convención de Ottawa contra las Minas Antipersonales, Susan Eckey, aplaudió hoy el anuncio de Nicaragua de haberse convertido en un territorio libre de minas, cumpliendo así con sus obligaciones humanitarias internacionales.
«Este es un ejemplo para que otros países hagan lo posible por cumplir con sus obligaciones en materia de derecho internacional y, sobre todo, para que las minas no puedan afectar a más personas, lo que es un elemento humanitario de primera importancia», declaró Eckey a Efe.
Eckey preside esta semana en Ginebra una reunión de los comités permanentes de la Convención de Ottawa, relativos a la eliminación de minas, asistencia a víctimas y universalización de este instrumento internacional, que han ratificado 156 países.
En representación de Nicaragua, el coronel Spiro Bassi, Jefe del Cuerpo de Ingenieros del Ejercito de Nicaragua, y Juan Umana Loaisiga, delegado del Ministerio de Defensa, hicieron en esa reunión una presentación del proceso de retirada de las minas en su país.
En total, el país centroamericano removió casi 180.000 minas antipersonales que se encontraban desperdigadas y listas para estallar y destruyó 2,3 millones de artefactos explosivos no detonados.
Los últimos países que se declararon previamente libres de minas han sido Albania, Grecia, Ruanda y Zambia.
Las minas terrestres en Nicaragua fueron en su mayoría sembradas durante el conflicto civil que terminó en 1989.