Sobre la Dirección General de Aduanas (DGA) recae una serie de señalamientos de realizar prácticas “arbitrarias” que van desde cobros hasta implementar normas y procedimientos ilegales que están provocando daños millonarios a los importadores y comercializadores de mercancías del país.
Francisco Martínez, presidente de la Cámara de Agentes Aduaneros y Almacenadores de Nicaragua (Cadaen), afirmó a LA PRENSA que en la DGA están incumpliendo tanto las leyes aduaneras nacionales como internacionales que regulan el comercio internacional, repercutiendo en restar competitividad al país, si no más grave, que están elevando los costos y dejando pérdidas a los empresarios.
Señala entre las prácticas irregulares que en las fronteras el personal de Aduanas está provocando que cientos de furgones queden varados con mercancías destinadas a los principales tiendas y centros de compras, por exigir documentos adicionales fuera de ley.
“Por ejemplo los conocimientos de embarques que es el título valor del consignatario como propietario de la mercancía que se emiten en el exterior (país de procedencia), al llegar a la frontera de Nicaragua en aduana exigen dos, uno marítimo y uno terrestre, y a quien no los presente como ellos lo quieren (los funcionarios) imponen multas”, aseguró.
Martínez asegura que las leyes aduaneras dicen que sólo debe existir un solo conocimiento de embarque y por tanto acusa a la DGA de hacer exigencias arbitrarias.
Otro problema, según Henry Thompson, asesor legal de Cadaen, es que la última semana en las bodegas de la DGA en las fronteras quedó retenido el 90 por ciento de las mercancías de los principales almacenes del país, debido a que los tiempos de despacho pasaron de 3 a 8 días.
“El perjuicio de estos retrasos es que no está a tiempo la mercancía donde debe de estar. El segundo es que el importador tiene tiempos específicos de pago a su proveedor, pero como no tiene la mercancía a tiempo, debe pagar en muchos sin que hayan puesto a la venta el producto”, reclamó Thompson.

MULTAS ILEGALES
Francisco Martínez afirmó que además el personal de Aduanas, a pesar de ser quien causa el problema, “impone multas por demoraje que se le imputan al dueño de la mercancías”.
“En los mismos documentos de embarques cuando se cometen errores, la ley dice que el transportista tiene 15 días para que haga una carta de corrección, pero no establece ninguna multa, pero Aduana está cobrando 50 dólares por cada contenedor”, afirmó.
También se aplican multas a los agentes aduaneros cuando elaboran sus declaraciones de importación y se equivocan, la Ley dice que la multa es de 5 dólares, pero ellos imponen de 50 hasta 250 dólares.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A
