CORRESPONSAL/MATAGALPA
Aprovechando un descuido de sus dueños, aquel día el “Muñeco” escapó de la casa y un poco después el pequinés blanco de aproximadamente 5 años regresó agonizante, con síntomas de envenenamiento y, a pesar de que su dueña Maritza Jarquín Castillo intentó salvarle la vida dándole bastante leche, el esfuerzo fue en vano.
Ella desconoce que la leche “precipita la acción de la mayoría de los venenos”, según explica el veterinario Enrique Rimbaud, director de la Fundación Amarte, protectora de los animales.
Igual experiencia tuvieron con sus mascotas otros vecinos del barrio Carlos Roque, colindante con el Hospital Regional César Amador Molina en la ciudad de Matagalpa.
La matanza coincidió con una jornada de limpieza emprendida entre el 11 y el 13 de este mes, por lo que en el vecindario creen que el envenenamiento fue orientado desde el centro asistencial.
NIEGAN SEÑALAMIENTOS
Sin embargo el director del hospital, Joaquín Escoto, negó los señalamientos asegurando que “de ninguna manera, (porque) en el hospital no se ha bajado esa orientación”.
Refiriéndose a un artículo publicado el 10 de junio por LA PRENSA, el cual era acompañado por la foto de un perro que deambulaba por los pasillos del centro.
“Quien sacó la noticia fuiste vos, yo no los he visto, pero si hubieran (perros) dentro del hospital, la orientación fuera dirigida a que estos animales se mantuvieran dentro de sus casas y no a eliminarlos. Yo considero al perro como el mejor amigo del hombre y en lo particular he tenido perros desde chiquito”.
La supuesta matanza de perros en el barrio Carlos Roque, colindante con el hospital de Matagalpa, indignó a la Fundación Amarte, protectora de los animales en el país.
El presidente de esa fundación, Enrique Rimbaud, señaló que de acuerdo con el Código Penal vigente “esto es delito y se paga con cárcel, multas y servicio social”.
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