Pekín/EFE
Los millones de aficionados chinos que siguen con gran expectación el Mundial sudafricano se están quejando de que el principal locutor que cubre los partidos, Liu Jianhong, es tan monótono como una vuvuzela, por lo que muchos están abandonando su interés en el torneo.
“Sus explicaciones son muy sosas, me quedo dormido al escuchar sus palabras”, comenta un aficionado en la web sobre el tono neutro y desapasionado de Liu.
La presencia de este “locutor vuvuzela” ha provocado que algunos teleespectadores e internautas pidan el regreso de un polémico comentarista que fue despedido en el Mundial 2006 por perder los papeles en un partido, pero que, según recuerdan, era mucho más apasionado y le daba emoción a los encuentros.
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