Al menos tres casas resultaron dañadas en el Distrito Tres de Managua por los fuertes vientos que azotaron ayer esta zona de la capital, al oeste.
Las casas fueron parcialmente destruidas por un árbol de guanacaste, de unos 50 ó 60 años de edad, que cayó sobre las viviendas, localizadas de los semáforos del barrio El Recreo, media cuadra al Sur.
Los vecinos comentaron que a las 2:30 p.m. sintieron vientos fuertes, escucharon un estruendo y luego un temblor., vientos
No hubo pérdidas humanas, pero María Luisa Rivas, de 78 años, sufrió una crisis nerviosa, porque el árbol desbarató el cuarto donde ella se encontraba.
Según su hija, María Auxiliadora Lazo, la señora estaba descansando en el cuarto donde habitan cuando el árbol se vino encima. Ella aseguró que quedó viva de milagro.
Las mujeres alquilan el cuarto donde habitan junto a dos niños, quienes segundos antes de la caída del árbol salieron corriendo.
Dos casas vecinas, donde habitan tres familias en total, también registraron daños.
Pedro Hernández, miembro del Consejo del Poder Ciudadano del Distrito Tres de Managua, dijo que en esa jurisdicción se reportó un total de siete árboles caídos.
En el Distrito Seis de la capital se reportó otro árbol que cayó, pero no causó daños.
El guanacaste que destruyó parte de las tres casas en el Distrito Tres medía al menos 20 metros de altura.
De las cuatro familias afectadas sólo una tendrá que buscar dónde dormir en las próximas semanas, pero ninguna podrá ir a sus propios baños, que resultaron dañados.
La meteoróloga Rosalba Silva confirmó que el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) registró los fuertes vientos.
Según Silva, los vientos alcanzaron velocidades de 54 kilómetros por hora y fueron producto de un área de nubosidad que se desplazó en horas de la tarde de ayer.
La especialista advirtió que no se trató de vientos huracanados, sino del producto de desplazamiento de una vaguada, es decir, un sistema de nubes que traen lluvias y humedad.
Esas condiciones se mezclaron con el ambiente cálido que había creado la radiación solar en horas de la mañana, produciendo rachas de vientos fuertes.
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