Washington/ AFP/ EFE
El jefe de BP para Estados Unidos, Lamar McKay, evitó ayer responder si la empresa dará dinero a un fondo gestionado por terceros para pagar los daños de su fuga en el Golfo de México, al afirmar además que “lamenta” lo que está ocurriendo, en una audiencia ante legisladores.
“No estoy en posición de comentar si se fijará un fondo o no”, expresó McKay, ante preguntas de legisladores estadounidenses en una audiencia sobre el desastre en la Comisión de Energía y de Comercio de la cámara baja. “No me puedo comprometer a una u otra respuesta”, agregó. “Lamentamos todo lo que está pasando en el Golfo de México”, afirmó.
Parlamentarios estadounidenses habían pedido en una carta el lunes al presidente de BP, Tony Hayward, poner 20,000 millones de dólares para un fondo de resarcimiento a las víctimas de la catástrofe, la mayor de la historia estadounidense.
ATAQUE DE COMPETENCIA
Por su lado, los principales competidores de BP atacaron en el mismo encuentro a la compañía al señalar que tomó decisiones temerarias en el diseño del pozo que exploraba en el Golfo de México y que escupe petróleo al mar tras la explosión y posterior hundimiento de la plataforma. En la cita también participaron responsables de ExxonMobil, Chevron, ConocoPhillips y Shell.
Ésta era la primera audiencia en la que comparecen los responsables de las principales compañías petrolíferas, todos ellos líderes en exploraciones en aguas profundas, como la que llevaba a cabo BP en el pozo siniestrado en el Golfo.
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