Enviada especial/ Johannesburgo
Los cero grados en Johannesburgo no fue impedimento para que los brasileños festejaran el 1-0 de la verdeamarella sobre Corea del Norte en el Ellis Park.
Brasil está en la batalla y no vacilará en llegar a la final.
Brasil será el campeón, hoy jugó modesto, pero igual lo disfrutamos, Viva Brasil. Yo soy brasileño con orgullo y pasión, decía cantando un aficionado que bailaba al son de la samba en aquel Ellis Park que se vistió de verdeamarella.
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Cubiertos de pies a cabeza, los aficionados no pararon de tocar los timbales y sonar las trompetas y aunque las bailarinas no mostraron su escultural cuerpo como en los demás mundiales por la helada noche, sí demostraron el arte del baile, esa samba que al ritmo de pies brasileños es incomparable.
Mientras la tropa al mando de Dunga dominaba el partido en el campo de juego, los aficionados brasileños extendían una camisa amarilla en todo el sector derecho del estadio, en una frase de apoyo en portugués.
Elano hizo primer disparo a portería de Brasil, pero sale al costado, luego Robinho intentó nuevamente pero también el tiro no encontró el marco y los aficionados festejaban en falso, las comparsas seguían tocando y Brasil se movía al compás de ese ritmo.
La maquinaria sudamericana se fue al descanso en blanco, pero los brasileños en las gradas no paraban de bailar, suponían que tarde o temprano ese gol de Brasil aparecería.
Maicon, ese veloz y desequilibrante lateral, puso a temblar el estadio con su gol y agitó las barras. En el Ellis Park se escuchó un eco ensordecedor de gritos de gol al minuto 55.
Los pocos coreanos que habían en el estadio se escondieron en el silencio y los de la verdeamarella estallaban de alegría.
El frío no importaba, ver a Brasil maniobrando en la cancha valió soportar los cero grados y Elano dio otra razón para estar viendo a los brasileros desde las tribunas, desde el área de prensa hasta en el sector de aficionados, todo por ver otra jugada genuina de un equipo que buscó el gol desde los primeros minutos.
A los 77 minutos nada pudo frenar los flashes de las cámaras en el estadio. Elano extendió la ventaja y la Barra esta incontrolable.
El ritmo musical se intensificó y hasta Dunga desde el banquillo celebró, apaciguando las criticas de su supuesto estilo defensivo.
Ji Jun Nam descontó por los coreanos casi al cerrar el juego, pero la reacción un poco tarde, pero la barra asiática igual festejó, anotarle un gol a la pentacampeona no lo hace cualquier equipo.
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