Mientras avanza la campaña electoral adelantada en busca de la reelección del presidente Daniel Ortega, líderes de partidos políticos y de organizaciones de la sociedad civil se culpan entre sí por la apatía de la sociedad nicaragüense ante los abusos del mandatario.
La vocera de la Coordinadora Civil (CC), Luisa Molina, atribuye las constantes violaciones del Gobierno al orden jurídico del país a la falta de una “oposición verdadera” en la Asamblea Nacional, que obligue al presidente Ortega a gobernar de acuerdo con la ley. “La única que demanda y denuncia es la sociedad civil”, aseguró.
La dirigente de la CC atribuye la falta de reacción de la sociedad a los problemas económicos que debe enfrentar, debido a la pobreza, y a que desconfía de los partidos porque “nunca se sabe cuándo éstos van a ratificar un pacto o se van a arreglar” a través de la entrega de “prebendas”, y a la cultura del clientelismo político, ya que la gente se conforma con unas láminas de zinc y otras “ayudas”.
Eliseo Núñez Morales, vicepresidente del Movimiento Vamos con Eduardo (MVE), reconoció que los partidos tienen “una cuota de responsabilidad” en la apatía de la gente, pero considera que el problema está en las bases porque si toda la culpa fuera de los partidos “el liderazgo alternativo estaría creciendo y no lo está… No hay un liderazgo antisistema”.
DEPRESIÓN COLECTIVA
“El Estado de derecho ya no existe y los caminos que están quedando son la rebelión y la calle para botar a Ortega del poder… Pero la gente no está preparada para eso… Si no reaccionan porque le duplicaron el precio a la leche que le dan a sus hijos, menos que reclamen porque se infringe el Estado de derecho”, comentó Núñez Morales.
Dijo que Ortega, si lograra reelegirse, en su próximo período “infringirá un gran daño al empresariado” y eso provocará una reacción de la gente, que de momento está “acomodada” a que los empresarios, a través de su gran alianza con el Gobierno, les garanticen su salario cada mes.
“Hay una especie de depresión colectiva, la gente cree que el mal viene porque Dios así lo ha decidido… Si no les importa la leche de sus hijos, menos les va a importar el destino de políticos que según muchos no tenemos calidad moral”, señaló Núñez.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A