Loanny Picado
Enviada especial/ Johannesburgo
Son las 10:30 p.m. del domingo en Johannesburgo y me encuentro con buena compañía. Un grupo de chilenos que he conocido en el hospedaje, donde se albergan aficionados de diferentes selecciones del mundo y abre las posibilidades de conocer y sentir de cerca esa pasión inexplicable que despierta el Mundial de Futbol en la afición.
Jorge Valdés es el “Chupete” a como lo dicen sus amigos, es el único del grupo que no viste la camisa de Chile, oculta su cabeza rapada bajo la capuchera de suéter rayado, pero una vez que habla, delata completamente su nacionalidad.
“Visto de incógnito, para no ser señalado, por este, soy un fiel chileno”, aclara con una pícara sonrisa, pronunciando mi nombre erráticamente y a la vez graciosa: “Longly”.
Valdés es el más bromista del grupo y el más joven, tiene 27 años y ahorró por casi un año para venir a Sudáfrica a apoyar a la selección que está al mando del argentino Marcelo Bielsa.
“Valdés siempre a sido así”, dice Cristián Palacios, otro miembro del grupo a quien generalmente se le mira con una copa de wiski o cerveza.
Palacios tiene 32 años y es ingeniero comercial, también no la pensó dos veces para venir a Sudáfrica para apoyar a Chile y está seguro que la selección puede llegar más allá de los octavos de final.
“En marzo de 2009, nosotros nos reunimos en la plaza, y como mirábamos que Chile iba bien, nos propusimos ir al Mundial, solo que a aquí un compañero casi no lo dejan venir”, dice y bromea sobre la situación de Rodrigo Copano.
“Yo veo a Chile pasar de la fase de grupo, podemos ganarle a Honduras y sacarle un empate a España, de no toparnos con Brasil en la segunda fase, podemos avanzar”, pronostica Palacios.
Copano es el único de estos amigos chilenos que está casado y explica que tuvo que pedir permiso a su esposa para venir al Mundial.
“Si, es que el anillo es que tiene el poder, pero al final me dejo venir”, explica su situación, mientras sus amigos se burlan y le preguntan.
“¿Y si te hubiera dicho que no, no venias verdad?”, le pregunta Valdés.
“Es que es mas poderoso el anillo”, le contesta Rodrigo.
En plena charle hace su entrada Sebastián Silva, un chileno de corazón, nacido en Ecuador y estudiado en Chile.
“Es un hibrido, no parece chileno su acento es rarísimo”, dice en tono de broma Valdés.
Sebastián, Cristian y Copano se conocen desde hace muchos años, Valdés es amigo de Rodrigo Araya otro de los chilenos y por medio de él se conocieron hace unos días.
“La llegada de Bielsa a la selección ha cambiado el futbol chileno, ha impuesto disciplina, y que los jugadores se sientan motivados en los juegos, ahora estar en la selección se ha vuelto un honor en Chile”, explica Copano.
Hoy martes este grupo de hinchas de la selección chilena partirá desde tempranas horas hacia Nelspruit, donde Chile tendrá su debut mañana ante Honduras.