JOHANNESBURGO/AFP
Del dorsal 10 que heredó Lionel Messi de las manos de su técnico Diego Maradona al 7 que pidió David Villa pese al peso de los goles que lleva esa casaca que usaba Raúl, algunos números de las casacas que portan los futbolistas en el Mundial esconden historias curiosas.
Si bien los libros de historia relatan que se usaron dorsales por primera vez en 1928 en Inglaterra (Arsenal-Chelsea), la FIFA estableció la obligación de números identificatorios recién en el Mundial 1954.
- ES EL NÚMERO MÁS EMBLEMÁTICO EN EL FUTBOL Y ESTÁ RESERVADO PARA LOS GOLEADORES.
Martín Palermo, máximo bombardero de la historia de Boca Juniors, equipo de los amores de Maradona, pidió la 18. ¿Por qué? Como hizo (Gabriel) Batistuta una vez que pasó a la Roma: 1+8=9, explicó.
[/doap_box]
Del 1 al 11 eran para los titulares y del 12 al 22 para los suplentes.
De la primera tanda, el número “Diez” siempre ha sido el que más ha hecho ilusionar y lo hicieron mítico estrellas como el brasileño Pelé y los franceses Michel Platini y Zinedine Zidane, por citar apenas algunos ejemplos.
Ese número se asocia a la calidad, armado y virtuosismo en el futbol, ése que debería portar el mejor jugador del mundo, según el inconsciente colectivo de los hinchas. Pero también a veces tiene responsabilidades extras.
En Brasil, Dunga cuando decidió relegar la importancia de Ronaldinho en la canarinha y apuntar a Kaká como nuevo líder, lo hizo acompañado con la “camisa número 10” —en Alemania tenía la 8—, todo un mensaje en el pentacampeón mundial.
El propio Maradona, que en su país también es apodado simplemente como el “Diez”, cargó con la responsabilidad del peso de esa camiseta a Messi, a quien le deseó que “sea el mejor de todos los tiempos”.
El rosarino, que solía jugar con la 18 en la albiceleste y sucedió a Ronaldinho con la 10 en el Barcelona, asumió el invite, aunque sin dar demasiada importancia al número que protegía antes Juan Román Riquelme.
“Sinceramente, me da lo mismo llevar el número que sea. Sólo me gustaría poder estar siempre y jugar cada partido de la selección. No me fijo en qué número de camiseta me van a dar. Ojalá que a la selección le salgan bien las cosas”, había dicho “La Pulga”.
El holandés Johan Cruyff rompió con ese esquema en 1974. “Adopté el 14 como el de la suerte”, dijo, tras usarlo en el Ajax al regresar de una larga lesión en 1969, cuando el 9 ya era propiedad de otro compañero.
Los artilleros generalmente usan ese número. Del legendario camerunés Roger Milla hasta el brasileño Ronaldo, máximo goleador de la historia de los Mundiales con 15 dianas.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 C