Deficiente, en primer lugar. Los usuarios de buses opinan en términos generales que el sistema de buses de la capital es deficiente, pero también inseguro y limitado porque no prestan servicio nocturno como ellos esperarían. Éstos son algunos de los hallazgos más sobresalientes que arrojaron los grupos focales con usuarios de buses organizados por LA PRENSA a comienzos de mayo.
Esta calificación del sistema de buses fue ratificada en el sondeo que hizo el Diario a través de internet.
Además de deficiente, el servicio es inseguro porque estás expuesto a que te roben en cualquier momento, piensan los usuarios. Los atracos al interior de las unidades es uno de los temas más sensibles para los usuarios.
De los 24 entrevistados en los grupos focales, 14 fueron asaltados alguna vez dentro de los buses, y todos, es decir el ciento por ciento ha visto robos al interior de los buses. Algunos, incluso, relataron que los han asaltado en momentos en que los buses van repletos y a veces no se han percatado del robo hasta que se bajan del bus. Otros pasajeros confesaron que no sólo arriba de los buses les han robado, también en las paradas, solitarias o mal iluminadas también les han robado.
Algunos de los usuarios, una parte minoritaria, considera que los choferes suelen ser cómplices de los asaltantes, aunque ninguno tiene prueba de esto, piensan así por la indefensión en que quedan las víctimas de los asaltos.
Los pasajeros también detectaron inseguridad en algunas paradas como la Julio Martínez, la UCA, PriceMart, en la noche, que los conductores se detienen demasiado tiempo en paradas de alto riesgo como el mercado Oriental, por la noche tardan más tiempo en pasar, están más solitarias las paradas de buses, la rotonda El Periodista es un punto peligroso.
También apuntaron que rutas como la 110 y la 120 son sensibles a los robos. En el caso de la 110 porque atraviesa los mercados (de Mayoreo, Iván Montenegro, Huembes e Israel) y las universidades.
Al preguntarles para qué y por qué usa el transporte colectivo, los usuarios dijeron mayoritariamente que por necesidad. Cabe anotar que la mayoría de los 24 entrevistados a profundidad en estos grupos focales, eran desempleados.
De los consultados, 13 fueron mujeres y 11 hombres. En el caso de las mujeres, cuando hablaron de la inseguridad, apuntaron otros aspectos que atentan contra su integridad al interior de los buses como los acosos sexuales (restriegos, manoseos de otros pasajeros).