Por Deb Riechmann
KANDAHAR, Afganistán/AP
El presidente afgano, Hamid Karzai, pidió este domingo a líderes comunitarios reunidos en Kandahar que apoyen una campaña de la OTAN para lograr la seguridad en este bastión del Talibán, e instó a la población a colaborar con su gobierno para «recuperar la dignidad».
La Organización del Tratado del Atlántico Norte comenzó una operación para mejorar la seguridad de esa región y se espera que la campaña se intensifique en los siguientes meses. Muchos de los casi medio millón de habitantes de Kandahar se muestran escépticos ante la operación y temen que lleve a más violencia.
En una sala de conferencias atestada y calurosa en Kandahar, Karzai dijo a varios centenares de personas, entre ellos líderes tribales y dirigentes religiosos, que la operación será dirigida por las fuerzas afganas y que no será una ofensiva militar con tanques o ataques aéreos, a los que se culpa de matar civiles por error.
«La operación de limpieza comenzará dentro de la ciudad de Kandahar y después iremos a los distritos», dijo. «Necesitaremos su cooperación con esta operación, no aceptaré ninguna excusa para no participar. Necesitamos el coraje de la gente (…). Queremos que la operación sea exitosa».
Durante su reunión en un salón de conferencias, los asistentes ovacionaron a Karzai cuando denunció la corrupción entre la policía y líderes locales, a quienes acusó de tráfico de influencias.
El presidente golpeó el podio en cierto momento al subrayar que la corrupción estaba socavando la seguridad mientras su gobierno y sus aliados internacionales luchan para frenar un resurgimiento del Talibán.
«Esta es mi promesa: les daré seguridad», dijo Karzai apuntando con la mano a la audiencia. «No podemos tolerar este estado de gente de Kandahar, los temores entre la gente, los asesinados entre la gente. Ustedes nos seguirán y juntos podremos eliminar y dar fin a todo esto».