Estudiosos de la conducta humana coinciden con líderes de organizaciones políticas en que el presidente Daniel Ortega, al iniciar con tantos meses de anticipación su campaña electoral, corre el riesgo de saturar la mente de los votantes y terminar alejándolos de la casilla de su partido.
Esos rótulos, más que campaña electoral, lo que pretenden es condicionar la mente de los nicaragüenses para que acepten que Ortega va a ser candidato, cuando en realidad él no puede ser. Y eso no se dirime con rótulos en las rotondas, sino en la Asamblea Nacional. Pero fundamentalmente quien tendrá la última palabra es ese 70 por ciento que no quiere orteguismo en el país, afirmó el diputado Sáenz.
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Pero representantes de las organizaciones opositoras que esperan beneficiarse con ese efecto adverso para Ortega, reconocen que la ciudadanía nicaragüense ha reaccionado con demasiada “pasividad” ante el “acelerado avance” de Ortega “en su camino hacia la consolidación de su proyecto dictatorial”.
Su esperanza es de que una eventual unidad de las fuerzas opositoras rompa la apatía y genere la confianza que el pueblo necesita para declararse en rebelión.
La siquiatra Gioconda Cajina considera que una campaña electoral tan larga, ya que faltan 17 meses para las elecciones del 2011 y el gobernante Frente Sandinista ya instala propaganda en Managua, puede crear un efecto de saturación y revertirse contra sus promotores, por el cansancio y la apatía que provoca.
Cabe señalar que desde enero del 2007, cuando Ortega asumió el gobierno, su partido se ha dedicado a llenar las ciudades y carreteras de propaganda política, gastando millones de dólares en rótulos gigantes, lo que también ha sido denunciado por el mal uso de recursos financieros del Estado con fines partidarios.
Cajina opina que hay otros factores como el gasto excesivo y el contenido de los mensajes, que también pueden contribuir a crear ese efecto negativo.
Una sicóloga, que pidió omitiéramos su nombre, dijo que aunque exista la tendencia a la saturación de las mentes por tanta propaganda política, cuando se trata de la conducta humana las respuestas son impredecibles.
PUEBLO PASIVO
Onofre Guevara, coordinador del Movimiento contra la Reelección y el Fraude, dijo que uno de los problemas que enfrenta la oposición y los nicaragüenses en general es que mientras Ortega “acelera la marcha sin descanso hacia la consolidación de su proyecto dictatorial”, el pueblo reacciona “con demasiada y peligrosa pasividad”.
Dijo confiar que, en la medida que las fuerzas de oposición logren consolidar la unidad, el pueblo pueda volver a confiar y reaccionar con más celeridad.
A su criterio, los partidos políticos y las organizaciones sociales, como la que él preside, que no tienen ninguna aspiración electoral, se encuentran en desventaja ante Ortega porque éste tiene en sus manos todos los mecanismos del poder y está dispuesto a utilizarlos de manera deshonesta y pasar sobre toda ley y todo derecho para conseguir sus objetivos.
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