Unos 30 sicarios irrumpieron la noche del jueves en la clínica de rehabilitación Templo Cristiano Fe y Vida, en Chihuahua, donde mataron a 19 personas, entre toxicómanos y personal de ayuda, e hirieron de gravedad a cuatro más. La Colonia Villa Nueva, donde se encuentra la clínica, pasó la noche en vela luego del violento ataque, el tercero de este tipo registrado en un año en ese Estado. Tras la matanza, un centenar de patrullas policiales y militares llegaron al sitio, seguidas por socorristas, que en la mayoría de los casos sólo pudieron limitarse a comprobar los muertos.
LA PRENSA/AFP/DIARIO DE CHIHUAHUA