Hasta las 7:00 p.m. de ayer, el taxista Luis Alberto Mejía, de 70 años, después de ser operado estaba con pronóstico reservado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), del Hospital Lenín Fonseca, debido a lesiones de balas que le propinaron varios delincuentes.
Mejía resultó baleado cuando conducía su taxi, placas M 07904, e iba a dejar a la cambista de iniciales V.S.A., de 43 años, cerca de la estatua de Monseñor Lezcano, en el barrio del mismo nombre, en Managua.
La denuncia fue hecha en la Estación Dos de Policía por la cambista que, al igual que su hijo, no resultó lesionada.
Ella indicó que fueron emboscados cuando llegaba en un taxi a media cuadra de su casa, de la estatua Monseñor Lezcano, tres cuadras al lago y media abajo.
Relató que eran las 5:00 p.m. y a la entrada del callejón miró sentados a dos desconocidos, presintió la tragedia y de frente estaban otros dos tipos que los interceptaron y les apuntaron con pistola a todos los del taxi.
DEL PELO
Dijo que dos de los ladrones los sacaron del pelo y los golpearon, pero al taxista lo balearon sentado en su silla.
Dos de los delincuentes custodiaban el lugar apuntando a las casas del callejón, mientras los otros dos sacaron y arrastraron al conductor dejándolo en una acera, mientras los otros compinches huían.
El taxi se les apagó y dos de los sujetos empujaban ante la mirada temerosa de varios habitantes del callejón y lograron huir.
Un poblador del callejón sacó su camioneta y trasladó al herido al Hospital Lenín Fonseca, mientras la asaltada se fue con su hijo para su casa.
La afectada dijo que lanzó su bolso con 2 mil dólares a los ladrones para que no mataran a su hijo ni al taxista. Reconoció que es la cuarta vez que la asaltan. La última fue hace tres años y hasta mataron al taxista.
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