Por Carlos Rodríguez
JOHANNESBURGO/ AP
Es el jugador de campo más veterano de la Copa Mundial, le gusta la noche, no tiene club. Pero Cuauhtémoc Blanco, el máximo ídolo del futbol mexicano de los últimos 20 años, todavía puede aportar esa chispa de genio que define partidos y sus compatriotas siguen apostando a su talento en Sudáfrica 2010.
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A sus 37 años, el “Temo” no tiene la velocidad de antaño y suma algunos kilos de más. Sin embargo, conserva cualidades que lo ayudan a sobreponerse a eso y ahora, como un viejo pistolero, querrá irse de África sin balas en el arma, tratando de ayudar a su país a superar por lo menos la barrera de cuartos de final, que ha sido su límite histórico en mundiales.
“Va por ustedes”, publicó Blanco en su sitio de internet hablándole a sus seguidores. “Llegó la hora y todo el trabajo debe reflejarse el próximo viernes en la inauguración contra el anfitrión”.
El delantero, que se quedó sin club tras jugar la última temporada en el Veracruz de la segunda división mexicana, disputará su tercer Mundial. Antes lo hizo en Francia 1998 y Corea-Japón 2002, cuando México perdió en octavos de final, etapa que sólo han superado jugando como anfitriones en 1970 y 1986.
En Alemania 2006, Blanco no fue convocado por el entrenador argentino Ricardo La Volpe, con quien sostuvo pleitos desde que ambos compartieron vestuario en el América.
Ha pasado por varios equipos como América, Necaxa y el Chicago Fire de la MLS, donde parecía que su carrera iba a terminar, pero sus buenas actuaciones le valieron el llamado.
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