Johannesburgo/EFE
Hay otras que subastan entradas y algunas que las venden a precios notablemente superiores a las más caras que la FIFA ha puesto en el mercado.
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Las personas o negocios que pongan a la venta entradas para el Mundial sin la autorización de la FIFA se enfrentarán a multas nunca inferiores a los 200,000 rand (26,500 dólares) e incluso a penas de cárcel que podrían llegar a los cinco años.
Es el resultado de una regulación especial aprobada por el Ministerio de Comercio e Industria, que está tratando de proteger así a los consumidores, según su director general Zodwa Ntuli.
“Hay una serie de personas anunciando viajes organizados que incluyen entradas; algunos consumidores no saben que estas personas pueden no estar autorizadas por la FIFA y que las entradas no son válidas”, señaló Ntuli, citado por el diario Timeslive.
No quiere el Gobierno de Sudáfrica que una vez comenzado el Mundial aparezcan personas en las inmediaciones de los estadios con localidades por las que han pagado, pero que no les permitirán franquear las puertas de los recintos deportivos, con lo que una situación así podría suponer para la imagen del Mundial.
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