Nicaragua podría ratificar el decreto de aprobación del Estatuto de la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena), el cual está en proceso de consulta en la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Asamblea Nacional.
Francisco Jarquín, presidente de la comisión parlamentaria, explicó que Nicaragua necesita ratificar este Estatuto, para sumarse a los países que se integrarán como miembros del Irena, instancia que aspira a convertirse en principal fuerza motriz para promover una rápida transición para el uso generalizado y sostenible de las energías renovables.
Jarquín señaló que el país no puede seguir dependiendo de los derivados del petróleo, sobre todo porque es un recurso que cada vez se vuelve más caro, que con sus diferentes formas de explotación es más contaminante para el medio ambiente.
“Nosotros tenemos que explotar nuestros propios recursos naturales al máximo, de tal manera que no seamos dependientes del petróleo para la generación eléctrica. La ratificación de este Estatuto y ser miembro de Irena nos permitirá acceder a fondos económicos para que el propio Estado pueda desarrollar proyectos renovables con tecnología de punta, además de las respectivas asesorías referidas al tema que podremos tener a la mano”, explicó.
Parte del proceso de consulta para ratificar el decreto Irena se realizó ayer con la participación de las autoridades del Ministerio de Energía y Minas (MEM) y diputados miembros de la Comisión de Medio Ambiente.
AÚN MUCHO POR HACER
Emilio Rappaccioli, Ministro de Energía y Minas, destacó los esfuerzos que hace el país por cambiar la matriz energética.
Nicaragua genera energía a base de petróleo en un 63 por ciento y en un 37 por ciento a base de generación renovable, es decir eólica, biomasa, hidroeléctrica y geotérmica.
En Centroamérica, Honduras y Nicaragua son los países más rezagados en generación de energía eléctrica de fuentes renovables, según un reciente reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
El ministro Rappaccioli señaló que Nicaragua se sumaría a unos 140 países a nivel mundial, que ya son parte de Irena, una vez se ratifique el Estatuto.
“La idea es que podamos terminar con la contaminación que se ha dado por años, con las emisiones que se dan cuando se usa combustible para la generación energética. Una de las formas de ayudar es usar menos combustibles fósiles. El uso de las energías renovables tiene la virtud de mantener armonía con el medio ambiente”, enfatizó.
No obstante, el consorcio Albanisa ha instalado en Nicaragua plantas de generación a base de petróleo, que tienen una capacidad instalada de 350 megavatios.
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