GUATEMALA/AP
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) pidió evacuar los alrededores de un gigantesco socavón en la zona norte de la capital aunque indicó que de momento no hay riesgo inminente de nuevos boquetes.
«Ya entregamos el estudio, en teoría se debería estar evacuando la zona pero la realidad es otra, la gente siente tranquilidad después del susto y va regresando», dijo a la AP el geólogo de Conred David Monterroso.
Indicó que de las 118 mediciones que hicieron con un radar de penetración de suelo, todas indicaron que no existe riesgo de nuevos hundimientos como el que se tragó una casa el 29 de mayo.
Sin embargo, dijo, existe un leve riesgo de que el boquete ya existente pueda crecer y dañar más casas. La zona de riesgo es una elipse de 74 metros de largo por 42 de ancho cuyo centro es el agujero.
Sobre los orígenes del agujero, dijo, «es la pregunta del millón». Las hipótesis apuntan a una fuga de agua en los desagües que habría socavado la tierra, produciendo una caverna. Sin embargo, añadió, la Conred rentará una grúa para descender personal en el agujero e inspeccionar con mayor detalle.
El 29 de mayo, en medio de un aguacero provocado por la tormenta Agatha, se abrió el suelo en un barrio residencial del norte de la capital y engulló una fábrica de ropa.
Los vecinos de la zona reportaron que al menos una persona, un guardia de seguridad que estaría hablando en un teléfono público, habría caído en el boquete.
La Conred aún no confirma si un cadáver que apareció días después en un río donde desembocan los desagües del sector es el supuesto guardia que aluden los vecinos.
Además, junto con la Municipalidad, inspeccionan los pozos de visita, como se conoce a los agujeros que dan acceso a los desagües para determinar si hay peligro.
La estatal Universidad de San Carlos también realiza un estudio para determinar si es posible llenar el boquete con una mezcla de cemento y arena volcánica como sugirió una firma de cemento local.
Dos días antes de abrirse el boquete, hubo una erupción volcánica que descargó cientos de toneladas de ceniza y arena sobre la capital.