Medicina “hollywoodense” en sala de observación

La caótica sala de emergencia por la que nadie desea pasar o el quirófano al que ninguno se atrevía a entrar están ahora llenos de gente.

La caótica sala de emergencia por la que nadie desea pasar o el quirófano al que ninguno se atrevía a entrar están ahora llenos de gente.

[doap_box title=»Efectos secundarios» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • Pero el expediente de las series médicas muestran más daños causados al sistema de salud mundial. En 2008, la Fundación Británica del Corazón advirtió que muchas personas subestimaban los síntomas de un infarto cardíaco debido a las representaciones poco realistas de los actores en las series médicas.
  • El estudio advirtió que en más del 50% de los casos los actores representando un ataque cardíaco se tomaban el pecho simulando un fuerte dolor, lo que sugiere que éste es el principal y único síntoma que alerta de un ataque.
  • “Reducir determinados síntomas a un solo padecimiento es algo peligroso, sobre todo cuando esto da paso a la automedicación”, asegura el doctor Nelson Salazar, director de Centro Nacional de Cardiología. “Lo dañino no es ver estas series, sino tomarlas como un referente y hacer autodiagnósticos basados en ellas, es una responsabilidad tanto social como individual cuidar la salud”.
  • Con respecto a los síntomas de padecimientos cardiovasculares e hipertensivos, Salazar advierte que pueden haber múltiples síntomas y que incluso pueden semejarse al de otras enfermedades, por lo que no se puede confiar en un solo punto.
  • Una ligera molestia en ambos brazos, el cuello, la espalda, la mandíbula o el estómago, además de náuseas, sudoración fría o dificultad para respirar, todo esto puede ocurrir con o sin dolor en el pecho como una alerta de su corazón.
  • “Tomando en cuenta las actuaciones y sus guiones, ellos realizan bien su trabajo, el punto es entretener, si bien es cierto de manera responsable, es nuestro trabajo tratar de educar a la gente y es responsabilidad de cada quien aprender a cuidar su salud”, sostiene el cardiólogo. “Además de hablar de los síntomas es necesario hacer entender que existen factores de riesgo que, atendidos a tiempo, pueden prevenir las enfermedades”.
  • Para el caso específico de un ataque cardíaco, factores como la edad y el sexo no son modificables, pero la obesidad, el consumo del tabaco, el sedentarismo y la falta de una dieta saludable pueden ser enmendados a tiempo y darle un chance para vivir más y mejor.
  • “No vas a dar clases de medicina en televisión, pero sí podés aprender a cuidar tu salud, incluso capacitarte con los conocimientos básicos de primeros auxilios para enfrentar una situación de emergencia”, recomienda Salazar. “Instituciones como la Cruz Roja son los indicados para compartir estos conocimientos, tanto en empresas privadas como públicas y a nivel individual debería existir un interés real y activo para el cuido de la salud”.
  • Así que antes de intentar auxiliar a alguien que esté experimentando una crisis, asegúrese de haber aprendido bien la lección y de manos de un especialista, ya que los primeros auxilios pueden resultar ser los últimos si no se aplican de manera correcta. Y usted y su “paciente” podrían resultar en una verdadera sala de emergencias.

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Los fieles seguidores de sus doctores preferidos se reúnen en cualquier sala del hospital donde les abran las puertas. Las grandes productoras han creado sus propios hospitales donde en cada capítulo reciben los casos más extremos, extraños e interesantes de la medicina ante la mirada asombrada de sus espectadores.

Visten batas blancas o pijamas verdes y azules, pero su expediente dice claramente actores, por lo que su trabajo consiste en entretener al público con sus dramas a bordo de ambulancias y camillas. Y aunque no son específicamente programas educativos, son sin duda de las series con mayor audiencia, y con sus líneas entre la vida y la muerte fueron sometidas a un examen general.

Los últimos dos años especialistas de la Universidad Dalhousie y la Universidad de Alberta en Canadá le tomaron pulso a E.R., Doctor House, Private Practice y Grey`s Anatomy . ¿Qué tan saludables son las dosis de ficción prescritas en estas salas?

EN SHOCK

Según Andrew Moller, quien encabezó el estudio en Dalhousie el año pasado, luego de ver 364 episodios concluyó con su equipo que el 46% de las atenciones administradas por médicos o enfermeros fueron inapropiadas, sólo el 29% fueron correctas y en el 25% restante ni siquiera se pudo determinar su veracidad por la brevedad de la escena. En cuanto a la medicación, si bien es cierto los fármacos que se aplican a los pacientes son en general los correctos, las dosis tienden a estar erradas.

Otro estudio realizado el año pasado por expertos médicos del Hospital de la Universidad de Alberta investigaron la razón por la cual muchos estudiantes de medicina cometían mala praxis en intubaciones durante sus prácticas (introducir un tubo por la tráquea para facilitar el acceso de aire a los pulmones de los pacientes con dificultades respiratorias).

El susto fue que luego de entrevistar a los estudiantes, un gran porcentaje admitió haber imitado la técnica de los personajes de las series médicas. De inmediato la facultad tomó cartas en el asunto, reforzó las clases prácticas y le ha dado seguimiento de este caso.

Incluso una observación de una comunidad médica de Chile advirtió que incluso la manera de auxiliar a personas convulsas o epilépticas era totalmente opuesta a la sugerida por la medicina. No se debe sujetar al paciente, pues con sus movimientos puede lastimar a alguien, ni se debe introducir nada en su boca, pues podría aprisionar su dedo o provocar asfixia.

SANOS Y SALVOS

Con respecto a estos casos, el doctor Jorge Betancourt, Jefe de Planificación y Consulta Externa del Hospital Escuela Roberto Calderón Gutiérrez, aseguró que son situaciones alejadas de nuestra realidad.

“Tanto en las facultades de medicina nacionales como en nuestras escuelas nos encargamos de la formación integral de los estudiantes, reforzando por supuesto el asunto de las prácticas, pues se trata de la vida de los pacientes”, dijo Betancourt, salubrista público que también tiene a cargo a un grupo de estudiantes de medicina.

Y aunque Betancourt no cuenta con el tiempo para darle seguimiento a todas las series, asegura que le agradan y que en general son tan atractivas al público en general como para los especialistas en medicina.

“Son series eminentemente ficticias, con guiones impresionantes y una trama que gira en torno a la vida sentimental y sexual de los personajes, aunque ésta se desarrolle en un hospital”, cuenta. “Me parecen interesantes de vez en cuando, si bien es cierto los casos no son como se presentan en realidad, el público tiene una visión general de lo que se vive en un hospital. Habrá sus cuantos locos que quieran retomar algo que ven, pero en definitiva en nuestros hospitales no sucede y para el público en general no sirve de mucho si no tenés conocimientos en medicina; tanto la terminología como los procedimientos sólo un médico los podría captar en su totalidad, más que diferenciar la fantasía de la realidad es un asunto de conocimiento y profesionalismo”.

Según Betancourt en todo caso la atención debería centrarse más allá de estas series de entretenimiento, en una educación en salud más integral, en el interés personal realmente por cuidarse, prevenir enfermedades, visitar regularmente al médico para no repetir las historias de las series médicas que le roban la respiración.

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