WASHINGTON/ EFE/ AFP
La campana colocada la semana pasada sobre el pozo submarino del que procede el crudo que está fluyendo al Golfo de México desde fines de abril está evitando que se derramen 1.75 millones de litros diarios, informaron hoy las autoridades de EE.UU. En una rueda de prensa en la Casa Blanca, el almirante del Servicio de Guardacostas, Thad Allen, encargado de coordinar la operación contra el derrame, indicó que las tareas de contención del crudo progresan “bastante bien”, pero aún habrá “marea negra” durante semanas y meses.
Parte del problema, indicó, es que la marea negra “ha comenzado a separarse” por lo cual en vez de una masa compacta de petróleo “nos encontramos con cientos de miles de manchas, cada una yendo hacia un sitio”.
“El impacto económico de este desastre será significativo y duradero”, advirtió el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, al término de una reunión con miembros de su gabinete y altos funcionarios de la Casa Blanca, consagrada a la contaminación que afecta desde hace 50 días el Golfo de México.
Mientras tanto el equipo de limpieza de petróleo intensificaba sus tareas este lunes, en medio de varias personas que disfrutaban de las soleadas playas de Florida, pese a que sus costas están amenazadas por la mancha de petróleo del Golfo de México. Unas 250 personas divididas en equipos de 10 recorren las playas de la isla Santa Rosa, un banco de arena de unos sesenta kilómetros ubicado a lo largo de la bahía de Pensacola.
El petróleo se derramó en el mar tras la explosión el 20 de abril de la plataforma administrada por BP, Deepwater Horizon, a unos 70 km de las costas de EE.UU.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A