DAR ES SALAAM/ AFP
Brasil cerró su ciclo preparatorio para el Mundial de Sudáfrica con fácil goleada 5-1 en Dar Es Salaam, ante la modesta pero combativa Tanzania, duelo que mostró la evolución del astro Kaká, la eficacia del punta Robinho y deficiencias defensivas.
En su última prueba antes del debut mundialista, el 15 de junio ante Corea del Norte, Brasil no brilló y exhibió problemas defensivos, pero se mostró implacable en el área rival y con opciones para resolver en el área contraria.
La contienda, por momentos de dura marca, evidenció un Brasil con margen de mejora, aunque sigue ganando y como favorito al título con la recuperación de Kaká —que salió de una lesión—, la figura de Robinho y opciones como el volante reserva Ramires, quien junto al segundo, anotaron dos veces cada uno.
Brasil fue eficiente y, en su primer chance, Robinho recibió solo de Luis Fabiano en el área y sacó un remate rasante cruzado que venció al golero africano (10).
Sin embargo, nuevamente un descuido defensivo local permitió a Robinho desnivelar tras un cruce de Michel Bastos (32).
En la segunda mitad, Dunga realizó cuatro cambios, entre ellos a Ramires por Felipe Melo y a Luisao por Lucio en defensa.
Enseguida, Ramires desniveló al recibir sobre la derecha del área y sacar un latigazo que liquidó a Muharami (53). Con el duelo sentenciado Tanzania no paró de luchar.
Sin gran esfuerzo Brasil dominaba y logró su cuarto gol cuando Kaká completó con su pecho en la línea buena jugada de Maicon por derecha (75). La insistencia tanzana dio frutos tras un córner cuando el volante Aziz sorprendió batiendo a Gomes con certero cabezazo que hizo saltar a las tribunas (86).
Pero Ramires estaba inspirado y cerró la cuenta con otra oportuna aparición en el área. Brasil apenas recibió su primer gol en 596 minutos y ahora espera el mundial.
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