CABLES COMBINADOS
El Departamento de Comercio de Estados Unidos aprobó una declaración de “desastre pesquero” en Florida, que comprende las aguas del Golfo de México en este Estado del sureste, amenazado por un derrame de petróleo que se acerca a sus costas, informó ayer la gobernación.
La declaración de desastre busca proteger de los efectos de la marea negra a las comunidades pesqueras del Estado en esa región, que podrán acceder ahora a fondos federales de la administración para pequeñas empresas, informó la gobernación.
- La petrolera británica BP anunció que creará una empresa encargada específicamente de gestionar las tareas de reparación y hacer frente a los efectos del escape de crudo, ocurrido en una de sus plataformas en el Golfo de México.
Hayward aseguró que la nueva empresa no supondrá una reorganización de activos, sino sólo de personas, de modo que pueda separarse la labor de respuesta a la catástrofe en el Golfo de México de la actividad normal de la petrolera.
El directivo reiteró el total compromiso de BP para resolver la situación, creada por el accidente del pasado 20 de abril en la plataforma Deepwater Horizon.
[/doap_box]
El gobernador de Florida, Charlie Crist, dijo que la declaración “es una garantía de que podemos proteger a los pescadores que trabajan arduamente”.
Crist reclamaría este viernes a la petrolera británica BP fondos por 50 millones de dólares para reforzar las tareas de limpieza de aguas y protección de las playas, indicó su despacho.
La administración oceánica y meteorológica estadounidense (NOAA, por sus siglas en inglés) extendió esta semana la prohibición de pesca hasta la región sur de Florida —en total alcanza ya a un tercio del Golfo de México—, aunque la veda comprende a las aguas federales, no a los sectores contiguos a las costas.
Florida tiene unos 1,200 kilómetros de costa sobre el Golfo de México, amenazada por el derrame de petróleo, algunos de cuyos desechos estaban este viernes a escasos kilómetros de las playas de Pensacola, en el noroeste del Estado.
PROTEGER PLAYAS
Bajo el acecho de una gigantesca marea negra, Florida realizaba ayer denodados esfuerzos para evitar que sus preciadas playas fueran alcanzadas por el derrame de crudo en el Golfo de México, mientras aparecían manchas de petróleo en islas muy cerca de la costa.
Agua empetrolada y bolas de alquitrán llegaron a algunas islas del noroeste de Florida y las autoridades intentaban determinar si serían o no los primeros efectos del derrame en este Estado.
“Se encontraron bolas de alquitrán en la isla Santa Rosa y un equipo de expertos va a analizarlas para determinar si provienen del derrame”, dijo a la AFP la oficial de la Guardia Costera estadounidense Tasha Tully, portavoz en el centro de información conjunta del incidente, en Mobile, Alabama.
VISITA OBAMA
El Presidente de EE.UU., Barack Obama, furioso por la contaminación del Golfo de México, arribó el viernes a la zona, en su tercera visita al lugar del desastre, en momentos en que la responsable British Petroleum comenzó a capturar algo de la filtración de crudo.
Obama, quien arribó después de las 13:00 locales (18:00 GMT) al aeropuerto Louis Armstrong de Nueva Orleáns, tiene previsto reunirse con responsables locales, luego se dirigirá a la costa del Golfo para visitar a sus habitantes y a los empresarios que sufren las consecuencias de la contaminación petrolera, dijo su portavoz Robert Gibbs.
El mandatario había dicho el jueves sentirse furioso por la contaminación en el Golfo de México, debido al derrame de cerca de 80 millones de litros de crudo desde la explosión de la plataforma Deep Horizon, que causó 11 muertos.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A