James Cameron se convirtió en un consejero de excepción para las autoridades de EE.UU. a la hora de hacer frente a nuevos desafíos tecnológicos. El cineasta famoso por las cintas Avatar y Titanic fue convocado por el Gobierno de Barack Obama para participar ayer junto con científicos y académicos en una sesión en busca de ideas brillantes que ayuden a poner fin al vertido de petróleo del Golfo de México.
EFE
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