WASHINGTON/ EFE
El Departamento de Estado incluyó un año más a Venezuela en la lista negra de países que no cooperan plenamente en los esfuerzos de lucha antiterrorista de Estados Unidos, pues renovó el certificado que así lo establece desde el año 2006.
Fuentes del Departamento de Estado indicaron ayer que la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, notificó el pasado 11 de mayo al Congreso de la renovación del certificado, que entrará en vigor el 1 de octubre coincidiendo con el nuevo año fiscal en Estados Unidos.
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La medida se tomó con base en la sección 40A de la Ley de Control de Exportaciones de Armas, que se refiere a transacciones con países que no cooperan plenamente con Washing ton en la lucha antiterrorista y prohíbe la venta de material de defensa y la prestación de servicios militares y de defensa, así como la emisión de licencias para la exportación de armamento y tecnología.
El Gobierno estadounidense tiene que certificar cada año y a más tardar el 15 de mayo qué países figuran en la lista “negra”.
La decisión de la secretaria de Estado se tomó antes de que un grupo de doce senadores republicanos le enviaran una carta el 25 de mayo en la que pedían la revisión de los “crecientes lazos” de Venezuela con grupos terroristas que figuran en la lista de organizaciones terroristas extranjeras del Departamento de Estado y en la de países patrocinadores del terrorismo.
SENADORES PRESIONAN
Los senadores George LeMieux (Florida) y John Ensign (Nevada), así como otros diez legisladores, le plantearon a Clinton preguntas y dudas de cara al informe anual de lucha antiterrorista de 2009 que el Departamento de Estado tendrá que publicar en breve.
La ley exige que lo presente el 30 de abril de cada año, pero este año aún no lo ha publicado.
Desde el año 2006 el Gobierno de Estados Unidos ha incluido a Venezuela en la lista de países que no cooperan plenamente en la lucha antiterrorista, pero los senadores piden a Clinton que evalúe concienzudamente las acciones de Venezuela para determinar si ese país debe ser añadido a la lista de naciones patrocinadoras del terrorismo.
Una designación así supondría suspender la asistencia económica y restringiría severamente el comercio bilateral.
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