Con la celebración del juicio oral y público mañana 2 de junio, en el caso de violación agravada en contra de Fátima Hernández, “la justicia está puesta a prueba”, estimó el abogado José Manuel Urbina Lara.
El juicio se celebrará casi un año después de ocurrida la violación que, según la muchacha ex empleada de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), habría sufrido de parte de su ex compañero de labores, Farinton Reyes.
Hernández debió someterse a un ayuno voluntario en tres ocasiones, la última suspendida al deteriorarse su estado de salud con un infarto y una úlcera gástrica, en demanda de justicia.
La huelga de hambre la retomó su padre Esteban Hernández, quien permanece frente al portón principal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) a la espera que mañana el resultado del juicio sea apegado a derecho y de acuerdo con la demanda de justicia de su hija.
Entre tanto, el abogado Urbina Lara manifestó que la salud del padre de Fátima ya está deteriorada a causa de la huelga de hambre.
“Él dice que no levanta (la huelga de hambre) porque no cree en la justicia, en el sentido de que hay muchas personas influyentes detrás (del caso)… que por amiguismo y partidarismo barato (del partido FSLN) han apoyado a este hombre”, en referencia al acusado Reyes.
Urbina Lara recordó que el temor de la familia de la joven se origina en el hecho de que desde un inicio se ha demostrado que el acusado “tiene muchas influencias, muchas amistades en la estructura del Estado”, en parte debido a los antecedentes sandinistas de la madre de Reyes.
”PRUEBAS SON CONTUNDENTES”
“Todo un sistema le cayó encima a ella (a Fátima Hernández)”, afirmó Urbina Lara, tras recordar que las autoridades que conocieron el caso inicialmente no querían investigarlo.
No obstante, Urbina Lara dijo que las expectativas son de que el juez le hará justicia a Hernández, dado que las pruebas con que cuentan “son contundentes”.
Entre las pruebas que la Fiscalía presentará, en representación de la víctima, destacan pruebas de ADN, el dictamen médico legal y testigos como el hijo de la dueña del hospedaje adonde Reyes habría conducido a Hernández el día de los hechos.
Estas pruebas “son contundentes”, valoró Urbina Lara.
A su criterio la declaración del citado testigo es determinante, pues permitirá echar por el suelo “la coartada” que pretende utilizar el acusado, con tres testigos que aseguran que estuvo en una fiesta el día que habría sido violada Hernández.
“Él no puede alegar que estuvo en una fiesta ese día, él no estaba allí, la fiesta se debe haber dado, pero él no estuvo allí”, apuntó Urbina Lara, quien manifestó que en el intercambio de pruebas la semana pasada, el juez aceptó tres de nueve testigos que pretendió presentar la defensa del acusado.
A juicio del abogado Urbina Lara, se trata de testigos falsos.
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