CORRESPONSAL/ RIVAS
En una acción poco común, el Estado de Nicaragua, a través de la Procuraduría General de la República (PGR) y su sede departamental en Rivas, decidió de una vez por todas militarizar la zona costera de playa Amarillo, en el municipio de Tola.
Pescadores artesanales, el ex militar César Trinidad Ibarra y tres inversionistas extranjeros reclaman derechos de propiedad sobre 71 manzanas costeras de esa zona.
La orden de colocar guardas de seguridad armados sobre las valiosas tierras causó gran expectación en quienes por más de siete años se han mantenido reclamando al Estado que les asigne la propiedad.
Se dice entre los mismos ocupantes que la Procuraduría y el Estado los quieren sacar de las 71 manzanas porque éstas ya están negociadas con Albanisa y con un consorcio mexicano.
Los vigilantes, que pertenecen a una empresa privada de seguridad, indicaron que a ellos los ubicó la Procuraduría a las 4:00 p.m. del jueves recién pasado, y que les dijeron que tenían que cuidar un área de 104 manzanas de tierras costeras, según detalló uno de los vigilantes que no quiso ser identificado.
Al ex militar Trinidad Ibarra le llamó la atención encontrarse con los guardas armados en la propiedad que él ocupa, mientras se resuelve la apelación de la inscripción que hizo el Estado de las 71 manzanas costeras.
Ibarra dijo que la Procuraduría no le notificó sobre la ocupación que harían de la propiedad. Igual le sucedió al estadounidense John Hodges Hawar Wayne, quien construye un hotel en la manzana de tierra que de buena fe le compró a Ibarra y tampoco tenía notificación por escrito de la ocupación y despojo que les haría el Estado.
Aunque los guardas de seguridad optaron por retirarse de la propiedad de Ibarra y del norteamericano a eso de las once de la mañana del viernes; dos horas después el mismo procurador departamental, Juan Bautista Betanco Meneses, llegó con un dispositivo policial a volver a ubicar a los vigilantes armados.
Sobre la ocupación armada del Estado en la propiedad costera el procurador Betanco Meneses dijo que él no estaba autorizado a dar declaraciones al respecto y nos remitió al área de relaciones públicas de la PGR.
Ante la presencia policial y de los guardas de seguridad Ibarra y su gente optaron por retirarse de la zona y éste dijo que seguiría agotando todas las vías legales posibles para recuperar lo que según él les pertenece.
La misma propiedad (71 manzanas costera de playa Amarillo) también es reclamada por Bayardo Argüello Guillén, luego que éste realizara una rectificación de medida de menos a más y resultó el sobrante (las 71 manzanas), de la propiedad de Argüello; al mismo tiempo apareció Ibarra con un título agrario, e inscribió esas tierras costeras como suyas, desmembrando 30 manzanas para los pescadores artesanales, y cuatro manzanas que vendió a tres extranjeros y un nicaragüense americano.
Sobre estas propiedades se han dado cruentos enfrentamientos entre la Policía y los reclamantes del movimiento de Amarillo durante gobiernos anteriores.
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