Trabajadores del Estado que cobraron ayer su bono “cristiano, socialista y solidario” de 529 córdobas —que según Daniel Ortega es otorgado por la cooperación venezolana— sostuvieron su demanda que ese dinero debe ser integrado a su salario como un reajuste.
Mencionaron que así se evitaría manipulaciones políticas del bono, que ha sido visto como campaña preelectoral del partido de gobierno. Algunos trabajadores del Estado afirmaron que bono o ajuste salarial, eso no incidirá en su voto en las elecciones presidenciales de 2011.
El bono es entregado a través del Banco de Finanzas (BDF), Banco Centroamericano (Bancentro) y el Banco de la Producción (Banpro). Según anunció la vocera del Gobierno, Rosario Murillo, el mismo beneficia a 136 mil 878 trabajadores del Estado, entre ellos maestros, personal de Salud, de los entes autónomos, Policía, soldados y trabajadores de toda las alcaldías del país.
El bono será entregado a quienes ganen menos de 5,500 córdobas mensuales.
PIDEN REAJUSTE
En horas de la mañana y tarde de ayer LA PRENSA realizó un recorrido por sucursales de Bancentro, Banpro y BDF y se constató que visiblemente incómodos, los trabajadores estatales hicieron largas filas para recibir su bono.
Los beneficiarios consultados coincidieron en que ese dinero lo utilizarán para comprar comida, pues sus salarios se encuentran muy por debajo de los 8,670.3 córdobas en que el Banco Central de Nicaragua valoraba hasta abril el precio de la canasta básica de 53 productos.

Juan Carlos Cruz, secretario general del sindicato Vladimir Robleto Altamirano, del Ministerio de Hacienda, afirmó que si este bono se aplicara como ajuste salarial sería un beneficio a largo plazo, pues podrían aspirar a una mejor liquidación en caso de renuncia o despido, y tendrían un mejor monto de jubilación.
En el caso de Cruz, el bono de 529 córdobas representa un 25 por ciento de su salario como guarda de seguridad, que es de 2,500 córdobas.
Luis Enrique García, también del área de seguridad de ese ministerio, y secretario de conflictos del mismo sindicato, considera que si el Gobierno en realidad quiere “darle respuesta” a los trabajadores del Estado con salarios bajos, lo ideal es integrar el bono al salario como reajuste.
“Porque éste es un bono y en cualquier momento el Presidente decreta y lo suspende, lo quita, en el salario según la ley no te pueden bajar el salario”, expresó.
Tanto García como Cruz coincidieron en que el bono no comprará voluntades políticas. “Mi razón política no va a ser cambiada por el bono solidario”, sostuvo García después de retirar su bono en Bancentro de Plaza España.
ES “SALIDA DE BAÑO”
En horas de la tarde en la sucursal de Rubenia del BDF, la profesora de secundaria Otilia Jiménez opinó que es necesario que el bono se aplique a su salario de 3,500 córdobas, pues “si se va el Gobierno se va el bono y no nos vendría a beneficiar en nada”.
“Esto es una salida de baño para que los maestros no siguiéramos exigiendo nuestro derecho de un salario digno, para tener una vida mejor para nuestros hijos y para nosotros”, resaltó la docente, para quien el bono “es como manipulación para elecciones, porque lo que nos saben decir que si se va el Gobierno se va el bono”.
Sin embargo, dijo, al menos en ella “esto no viene a ser ninguna influencia”.
En este sentido, la enfermera Karla Gutiérrez, si se pretende que el bono sea una estrategia para comprar votos, no va a surtir efecto, pues “los nicas somos como El Güegüense; el que va a votar por su partido favorito vota y yo pienso que un bono no compra, el que tiene su convicción bien formada”.
LARGA ESPERA Y LLUVIA
La enfermera Gutiérrez señaló que aunque el bono “es un gran beneficio”, la forma en que se está pagando es “incorrecto”.
“Un viernes, ya contra el cacho todo, y eso que no está lloviendo, ¿y si estuviera lloviendo?”, dijo incómoda.

En Chinandega también hubo quejas por la forma de pago del bono, que provocó extensas filas.
Maestros provenientes de los 12 municipios de ese departamento hicieron enormes filas ayer, y centenares de éstos no lo recibieron.
Provistos de paraguas y de paciencia se mantuvieron bajo la pertinaz lluvia. Algunos pedían una ventanilla en sus municipios para evitar el viaje engorroso y larga espera.
“Aquí no hay orden porque la gente que llegó tarde se está adelantando, hay mala atención en estos bancos que cierran a las cuatro de la tarde”, dijo la profesora Noemí Morales, originaria de Posoltega.
SE QUEDAN SIN BONO
Alrededor de cinco mil de los más de 47 mil maestros que existen a nivel nacional no recibirán pronto su bono porque, según el profesor Arcenio Vivas, miembro de la Unidad Sindical magisterial (USM), no tienen su cédula de identidad ya sea porque están en trámite, están vencidas o las perdieron.
Por su parte la profesora Ena Fuertes, secretaria general de la USM, se quejó del “relajo” con que se entregó el bono “cristiano, socialista y solidario”.
“Un grupo de profesores del colegio Guardabarranco, en Managua, no se encontraron en la lista del Banco de Finanzas; ha habido relajo, andamos de banco en banco, no saben ni dónde están ubicados cada maestro, ni los directores saben dónde están”, dijo Fuertes.
(Con la colaboración de Saúl Martínez y Jeniffer Castillo).
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,3 A