Con prisión preventiva fueron fulminados los acusados Edgar Manuel Fagoth Maxcraf, alias “El Gordo”, de 32 años y José María Marenco Flores, alias “Chema”, de 40, acusados por la Fiscalía del asesinato de Adolfo Enrique Herrera Orozco, de 26.
Mientras el procesado Wilmer Emilio Hernández, alias “El Guardia”, de 28 años, se encuentra prófugo, y sobre él pende una orden de captura y allanamiento, dictada por el juez de audiencia.
El caso se ventiló ayer en el Juzgado Décimo Distrito Penal de Audiencia, y los dos acusados fueron enviados a juicio para el próximo 21 de junio a las 9:00 de la mañana.
La fiscal Lya Flores, en la presentación de la acusación y el intercambio de información y pruebas dijo ayer que el pasado 28 de enero, a eso de las 6:40 de la tarde, de la Rocargo 6 cuadras y media, en el barrio Camilo Chamorro, en la ciudad de Managua, los acusados andaban buscando a la víctima con intenciones de quitarle la vida.
Cuando la víctima pasaba por uno de los callejones del barrio, los acusados lo observaron, le dieron persecución y Fagoth le realizó un disparo al ahora occiso, que le impactó en el hemitórax izquierdo, detalla el documento del Ministerio Público.
SALIÓ CORRIENDO
La víctima salió corriendo hasta que se refugió en una venta de frutas, pero los procesados corrieron detrás del joven y también ingresaron a la vivienda, indica el escrito acusatorio.
La fiscal Flores señaló que cuando el perjudicado se encontraba en el patio de la casa, el acusado Hernández lo agarró del cuello, mientras los otros acusados le daban puntapiés y golpes en el cuerpo.
La víctima cayó al suelo con vida y fue trasladado al Hospital Alemán Nicaragüense, pero falleció en el trayecto a causa de una hemorragia masiva, laceración del pulmón izquierdo y el corazón, refiere del dictamen forense.
DENEGADA
La petición de los abogados defensores de que sus clientes no tenían nada que ver en el crimen y que, por tanto, la acusación de la Fiscalía debería ser rechazada, no prosperó.
Los abogados alegaron que los testigos que presentó la Fiscalía son contradictorios en sus relatos, ya que unos dicen que la víctima estaba boca abajo y otros boca arriba.
También señalaron que sus clientes no poseen antecedentes penales y tienen una conducta intachable.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 B