Después de numerosos viajes a China, con la intención de ver las condiciones para instalar su empresa, el estadounidense Craig Connelly decidió en 2004 quedarse en Nicaragua y fabricar aquí mesas de billar para exportación.
Antes de ese momento buscó trasladar su empresa Connelly Billiards a otro país, porque en Estados Unidos la crisis inmobiliaria empezaba a tener efectos, según cuenta. Las ventas se redujeron tanto que la empresa que tenía en su país tuvo que cederla a un banco.
Eligió Nicaragua para trasladar la empresa sobre todo por su cercanía al principal mercado de sus productos, Estados Unidos, y por el ambiente favorable a la inversión de aquel entonces. Fue así como surgió Connelly Billiards América Nicaragua (CB América), ubicada en el kilómetro 48.5 de la carretera Granada-Nandaime.
- Álvaro García, administrador de Connelly Billiards América Nicaragua (CB América), cuenta que el 100 por ciento de la materia prima con que elaboran los más de 90 diseños de mesas de billar es importada.
A manera de ejemplo, mencionó que el pie tablar (unidad de medida norteamericana para medir la madera aserrada, equivalente a un pie de ancho por uno de largo y una pulgada de espesor) traído desde Estados Unidos les puede costar 1.30 dólares, mientras que si lo compran en Nicaragua el precio ronda los 2.60 dólares o 2.80 dólares.
García explicó que para las mesas de billar usan sólo madera preciosa, principalmente cedro macho y caoba.
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Agrega que otros beneficios que tomó en cuenta, para instalarse en Nicaragua, fueron el acceso al mercado norteamericano libre de aranceles de importación y exportación, y la mano de obra a precio competitivo.
En el período fiscal 2006-2007 la empresa llegó a exportar 10 mil mesas de billar, con la materia prima que había quedado de su empresa en Estados Unidos, pero a raíz de la explosión de la crisis económica a nivel mundial, las finanzas se complicaron a tal punto que tuvo que ir reduciendo el tamaño de la empresa en Nicaragua, y actualmente elaboran sólo los pedidos formales, por falta de capital de trabajo.
EN EL MERCADO LOCAL
Álvaro García, administrador de CB América, cuenta que el año pasado apenas lograron exportar cuatro contenedores con mesas de billar hacia Estados Unidos, pero obtuvieron un permiso especial de la Comisión Nacional de Zonas Francas para poder comercializar las mesas de billar en el mercado local, porque ese régimen fiscal no lo permite.

La venta local, dice García, es lo que ha sostenido en los últimos meses a la empresa, porque han tenido numerosos pedidos de clientes particulares de todo Nicaragua, al igual que de clubes de billar.
Sin embargo, como esta demanda no es suficiente, tuvieron que reducir el personal al mínimo, pasando de 50 trabajadores a menos de diez.
Para contrarrestar esta situación, cuenta García, desde hace varios meses han solicitado financiamiento a bancos locales, pero aún esperan el desembolso de fondos.
“Estábamos bastante avanzados (en la solicitud de préstamo), pero nos afectó muy duro el fenómeno del No Pago; estábamos con varios bancos ahí, pero nos han retrasado, ha sido un efecto muy fuerte, negativamente”, explica el administrador de la empresa.
MEDIO MILLÓN DE DÓLARES
En total CB América requiere al menos 300 mil dólares como capital de trabajo, para poner en marcha la fábrica de mesas de billar, aunque estiman que lo ideal son 500 mil, para suplir así todas las necesidades de la empresa.
“La idea aquí es establecer una planta productiva industrial al 100 por ciento. Tenemos capacidad de emplear a unas cien personas, y ya tenemos gente capacitada, sólo esperan que los llamemos”, explicó García.
Actualmente tienen conversaciones con empresarios que desean ser socios de la empresa. Esta podría ser otra alternativa para formar el capital de trabajo, en caso de que la banca privada continúe sin dar una respuesta positiva a la empresa.
“Podría ser una buena fuente de empleos por las órdenes que tienen pendientes… Todos los lunes viene gente a preguntar cuándo vamos a reactivar la empresa”, enfatizó el administrador de CB América.
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