Paola describe pequeños semicírculos con su cuerpo. Su madre le mueve las manitos para que chapotee y la acuesta de espaldas sobre una superficie que parece un espejo.
Paola siente unas gotitas sobre su rostro y sonríe. Entonces, un hombre que la visita cada sábado la sostiene por la espalda, y ella camina sobre una superficie lisa desplazando sus pequeños pies. Paola tiene 6 meses de edad y está aprendiendo a nadar.
La natación es un deporte relativamente sencillo que desarrolla muchas habilidades mentales y físicas. Requiere un gran nivel de concentración, disciplina y voluntad, así como un esfuerzo mental para producir potencia muscular.
Es recomendable que se practique cinco veces por semana durante una hora. Puede hacerse individualmente o combinado con otros ejercicios, y produce un fuerte gasto energético. Cuando no se practica a nivel competitivo puede disminuir la masa muscular, por lo que se recomienda acompañarlo con ejercicios de pesas.
El profesor Luis Rosales, máster en cultura física, explica que la natación puede ser entendida desde cuatro puntos de vista. El primero es el recreativo. La natación es una manera de vincularnos con un medio que no es el nuestro, ya que se desarrolla en aguas estancadas y tratadas con cloro. El segundo es a nivel de la salud. La natación fortalece nuestros músculos y sistema cardiovascular, y es una excelente alternativa para luchar contra el estrés.
El tercero es a nivel terapéutico. La natación ayuda en los procesos de rehabilitación, porque fortalece los músculos abdominales.
- 1. Trabaja todos los músculos del cuerpo.
- 2. Tonifica y rehabilita los músculos.
- 3. Produce disfrute y relajación.
- 4. Brinda seguridad en el agua.
- 5. Establece relaciones de convivencia y amistad.
- 6. Fomenta la disciplina y la responsabilidad.
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- – Readaptación cardíaca.
- – Accidente cerebro vascular (ACV).
- – Alteraciones posturales y de columna.
- – Osteoporosis.
- – Embarazo (matronatación).
- – Tercera edad.
- – Enfermedades reumáticas (artritis reumatoidea, artrosis, etc.).
- -Fracturas.
- -Patologías de diferentes articulaciones (periartritis de hombro, gonalgias traumáticas y no traumáticas, etc.).
- -Lesiones deportivas de partes blandas, posquirúrgicos de rodilla, cadera, etc.
- -Hemofilia.
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Existen muchas patologías como desviaciones de la columna e insuficiencias venosas que pueden tratarse a través de la natación, ya que ésta endereza las posturas colocando la columna de forma horizontal. También relaja los músculos de la espalda, facilita el retorno venoso y permite la movilización sin recibir impactos en las articulaciones de las rodillas. Todo esto ayuda a mantener un cuerpo esbelto y sano.
El cuarto es a nivel competitivo. En este caso se habla de los atletas de alto rendimiento, los cuales se rigen bajo parámetros como el tiempo, la marca y el estilo. En estos casos se exige un mayor dominio de la técnica, y preparación muscular con pesas y ligas.
En el caso de quienes desean que sus hijos practiquen natación como entretenimiento, el trabajo del entrenador se dirige al desarrollo de la coordinación y a la sobrevivencia en el agua. En la medida en que éstos se entrenan, resisten accidentes y desastres, ya que mejoran sus reflejos y capacidad de respuesta activa.
DESDE MUY PEQUEÑOS
El aprendizaje de la natación depende de la edad de los niños. Cuando éstos tienen de 6 meses a 3 años, se inicia con una etapa de familiarización en el agua.
Los niños aprenden a soplar y desarrollan ejercicios de locomoción. Después de los tres años, se trabajan las técnicas, la flotación, la locomoción en el agua y los saltos.
De los 6 a los 11 años se perfeccionan las técnicas aprendidas, la capacidad aeróbica y la velocidad de reacción a los estímulos en el agua. Ésta es considerada la edad de oro de la natación, ya que es cuando se define si los niños tienen potencial para practicarlo a nivel competitivo.
Jorge Huerta ha practicado natación desde hace muchos años, y asegura que el agua es el único lugar donde se siente seguro. “En el agua me siento libre, me relajo y me divierto. Es como si estuviera en otra dimensión. Es el único lugar donde puedo ser yo mismo y dejarme llevar”.
ESTILOS
En la natación se pueden trabajar diversos estilos.
EL MARIPOSA combina la técnica y la fuerza. Normalmente es el último que se enseña, ya que tiene un alto grado de complejidad. Consiste en movimientos ondulatorios en forma de mariposa, usando los brazos como si fueran alas.
EL ESTILO DORSO Y DE ESPALDA se trabaja en decúbito supino. Es útil para el relajamiento muscular y el trabajo de abdominales. Refuerza músculos como el trapecio y el deltoides.
EL ESTILO CROL consiste en movimientos coordinados de brazos y piernas. Los brazos se mueven de forma cíclica y se maneja una respiración lateral. Se sopla y respira debajo del agua, y los brazos y piernas actúan como propulsores.
EL ESTILO PECHO consiste en ejercicios simultáneos de brazos y piernas, por eso es conocido como el estilo ranita. Se respira en cada brazada y es la técnica más relajante. Si se aplica con velocidad es la que consume más energía.
Existen diversas enfermedades que pueden tratarse a través de la natación
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