Por Edgard Rodríguez C.
A través de la historia, Rivas ha sido un equipo con tres o cuatro figuras de primer orden, complementado por un grupo de jóvenes o veteranos con más coraje que clase, que siempre se las arreglan para pelear y ganarse el respeto.
A inicios de los años ochenta, el zurdo Adolfo Álvarez, Leoncio Martínez, Juan Cabrera y José Ramón Ocampo eran las figuras más conocidas, pero se agenciaron dos campeonatos y pelearon en otros tantos.
Después vimos la irrupción de Martín Bojorge y Eloy Morales, junto a Ramón Padilla y Edgard López, y aunque no ganaron cetros se les vio ofrecer tórridas batallas en cada torneo, antes de salir de circulación por unos años.
En el equipo actual, aún sobrevive López y se ha hecho acompañar de Roberto Rodríguez, Lenín Gazo, Víctor Duarte y Carlos Estrella, quienes sostienen al equipo arriba y han elevado las expectativas de sus seguidores.
Y al igual que en ocasiones anteriores, los refuerzos le han dado un mayor equilibrio al equipo y hasta más profundidad en sectores muy específicos como el pitcheo, que ha sido su fundamento a través de la actual temporada.
Gazo es el máximo ganador con 9-3 y 1.62. Estrella (7-7 y 1.85) es el más trabajado con 116.2 innings y Duarte el “as” que aún no termina de crecer (5-3 y 1.93). Pero ahora se han fortalecido con el leonés Romualdo Caballero.
Caballero tiene 3-0 y 0.00 en tres salidas con Rivas. Eso ha estabilizado la rotación que ha tenido un gran soporte en Juan Carlos López, cuyo récord de 2-1 y 0.79, más 13 salvados, habla por sí mismo.
Pero el ataque también recibió una vigorosa inyección con Esteban Ramírez, quien batea .378, con tres jonrones y 12 remolques en 12 juegos desde que se unió a los sureños como refuerzo.
López sigue siendo el líder ofensivo con 372 puntos, 40 remolques y 30 anotadas. Rodríguez ha sido un gran primer bate con .323, 39 anotadas, 47 bases y sólo 11 ponches, más 54 hits en 167 turnos.
Pero además, Ernesto López ha tenido un apoyo valioso en Reynaldo Padilla, quien con sus .314 y 30 empujadas, sigue probado su utilidad, lo mismo que Antenor López, quien ataca para .327 desde que se unió al plantel.
Una vez más Rivas, sin hacer mucho ruido, está listo para desafiar a cualquiera.
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