Por Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Las ex siamesas Yurelia y Fiorella Rocha Arias, hijas de inmigrantes nicaragüenses, deberán permanecer en un albergue donde fueron reubicadas por el Patronato Nacional de la Infancia (Pani), según dispuso la Sala Cuarta Constitucional de Costa Rica.
La Sala Cuarta declaró sin lugar un recurso presentado por la madre de las menores, María Elizabeth Arias, quien reclamaba la devolución de las menores que se encuentran internadas desde el mes de abril en el albergue Roble Alto, en la provincia de Heredia.
Autoridades costarricenses separaron a las niñas de sus progenitores, atendiendo una solicitud del Hospital Nacional de Niños, dado que vivían hacinadas entre animales domésticos y expuestas al humo del cigarrillo de su padre, indican informes médicos.
La separación fue a finales de abril, de la casa ubicada en San Josecito de Alajuelita, al sur de San José. El Pani ordenó separar a las niñas de sus padres, pues informes del Hospital Nacional de Niños señalan que las continuas complicaciones de salud se deben a las condiciones insalubres en las que viven.
En el recurso denegado, Arias alega que efectivamente las niñas fueron separadas con base en un informe del Hospital de Niños que señala que las pequeñas tienen cuadros de internamiento repetitivo por crisis respiratorias, fumado paterno y mal apego al tratamiento médico e indicaciones.
Pero alega que en el mismo informe del hospital, consta que luego de la operación que separó a las menores en el año 2007, ellas quedaron con distintos padecimientos que han ameritado internamientos de ambas.
En el recurso, Arias refirió que no existe nexo de causalidad que demuestre que los internamientos son por el lugar donde habitan, ya que la situación económica en que se desenvolvían las menores estando en casa era estable y les garantiza crecer.
Otro alegato de la madre es que las medidas dispuestas por el Pani han generado una situación de riesgo para la salud de las niñas, pues en el albergue donde se encuentran no se dan las condiciones higiénicas adecuadas.
Menciona también que las niñas han sufrido enfermedades relacionadas directamente con el sistema respiratorio. Añade que en el albergue, se encuentran niños afectados por el virus de la gripe AH1N1, lo que coloca en grave riesgo a las menores.
A pesar de estos argumentos, la Sala Cuarta declaró sin lugar el recurso y será cuando cumplan un periodo de 6 meses en el albergue, que un juez de la niñez decida si continúan allí o regresan a casa de sus padres.