A Diego Maradona se le admiró como jugador, porque realmente era admirable. Parecía tener la bola pegada a sus pies. Y si en algún momento los pies no le bastaban para capturar la gloria, recurría a sus manos, como ante Inglaterra.
Su físico compacto y fuerte le significó una gran ventaja para maniobrar en espacios cortos. Sus regates a toda velocidad fueron su marca de fábrica. Jamás se echó hacia atrás ante un reto y cuando tuvo que cargar con Argentina, lo hizo con determinación y fue la diferencia.
Sus dificultades para administrar su vida fuera del campo también crecieron de forma paralela a su grandeza en el terreno. Y en cierto modo eso dividió a sus partidarios. Se le aprecia casi con la misma intensidad con que se le odia, pero nadie discute su grandeza como jugador. Eso sería perder el tiempo.
Pero ¿qué tal funcionará como técnico? Ésa es la gran interrogante situada a la par de esta Argentina, cuyo estupendo potencial ofensivo ha ilusionado corazones, justo cuando Sudáfrica ha entrado ya en su cuenta regresiva. Al equipo se le ve muy bien, pero hay dudas sobre el director.
Triunfar como jugador no es necesariamente un pasaporte al éxito como entrenador. Y las dudas crecen cuando, en este caso, el seleccionador ha tenido dificultades incluso para manejarse él mismo. ¿Podrá entonces manejar un colectivo? Más que eso, ¿lo llevará a la victoria?, que es lo que exigen sus seguidores.
Maradona estará en Sudáfrica después de una sufrida etapa clasificatoria, en la que incluso recibió una paliza 6-1 ante Bolivia y fue castigado 3-0 por Brasil, aunque luego obtuvo triunfos de significado ante Francia, Rusia y Alemania, como para aumentar la esperanza.
El papel de Maradona, más que para delegar funciones y definir roles dentro de un sistema táctico, debe ser para motivar al club y sacar lo mejor de cada jugador. Fue eso lo que inspiró su instalación en el puesto, pero de ningún modo intento decir que no domine el juego. Eso es absurdo. Él fue muy técnico y un jugador de equipo.
Ojalá que Argentina, que tiene una delantera de lujo y buen equipo en general a pesar de la ausencia de Javier Zanetti, haga un buen papel, aun cuando nos toque ver desnudo a Maradona, pues eso es lo que ha prometido si hace ganar a su equipo.
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