EL UNIVERSAL/CARACAS, Venezuela
La nueva restricción del mercado permuta de dólares amenaza con poner más cuesta arriba la realidad del sector comercio de Venezuela en el segundo semestre del año.
Por los efectos de la crisis eléctrica, la competencia estatal y la alta inflación del primer tramo de 2010 ahora se les suma el control que ejercerá el Banco Central de Venezuela (BCV) sobre ese mecanismo de compra de divisas.
De acuerdo con los datos del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), el sector terciario de la economía acumula una caída sostenida en las ventas desde el cuarto trimestre del 2008. Sólo en el último trimestre del 2009 la actividad retrocedió 27 por ciento, respecto al tercer trimestre de ese mismo año.
“Casi todos los subsectores que forman parte del sector terciario han presentado caída sostenida en las ventas. La gente está gastando o invirtiendo su dinero en alimentos, medicamentos y en algunos servicios imprescindibles”, explicó Fernando Morgado, presidente de Consecomercio.
- El presidente Hugo Chávez lanzó una nueva advertencia para los actores privados de la economía de Venezuela, al inicio de esta semana, al decir que las empresas privadas deben estar subordinadas al ritmo político.
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Para el directivo, en el corto plazo antes que una eventual reanimación de la actividad comercial, lo importante es que las autoridades definan un mecanismo “expedito” y lo “más transparente” posible para acceder a los dólares y evitar así un desabastecimiento de distintos rubros para el segundo semestre del año.
Según explicó, es previsible que ante la proximidad de las elecciones parlamentarias el Gobierno venezolano aumente el gasto público y la liquidez, pero si los comerciantes no logran realizar las importaciones a tiempo no podrán responder a un eventual incremento de la demanda.
“Si se da el escenario de que se frena la autorización de divisas y lanzan dinero a la calle, lamentándolo mucho eso es apagar un incendio con gasolina; y cuidado y no tuviéramos que empezar a hablar de hiperinflación”, argumentó.
Sólo en el primer trimestre del 2010 el 50 por ciento de los agremiados en Consecomercio recurrieron al mercado permuta para traer los productos al mercado local.
A juicio del máximo representante de los comerciantes locales, el Ejecutivo debe entender la dinámica de la economía nacional. “Que el Gobierno entienda que tiene que abrirse para que la economía y el país sigan funcionando”, expresó.
Morgado recordó que tras la devaluación, el gremio que preside advirtió los efectos que esa medida tendría en el comportamiento de los precios, contrario a lo que sostenía el discurso oficial.
“Cuando la devaluación, lo alertamos: no íbamos a notar en ese preciso momento el impacto de la devaluación porque teníamos productos adquiridos a precio viejo, pero cuando empezaran a hacerse nuevas compras y reponer inventarios íbamos a llegar inevitablemente a lo que llegó”.
En efecto, en abril la inflación se disparó 5.2 por ciento, para acumular durante el 2010 una tasa de 11.3 por ciento, según los datos del BCV.
En este sentido, el directivo reiteró que la inflación es responsabilidad del Gobierno nacional y de la “ausencia de políticas coherentes” en materia económica.
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