Los proveedores internacionales de crédito a las microfinancieras de Nicaragua mantendrán cerrada la fuente de nuevos fondos para este sector porque aún existe desconfianza debido a los efectos de la Ley de Moratoria.
Rodolfo Quiroz, oficial de Inversión de la fondeadora Locfund, con oficinas en Costa Rica, dijo ayer a LA PRENSA vía telefónica que aún los inversionistas tienen “nerviosismo y desconfianza” hacia Nicaragua, y por tanto siguen en la postura de no abrir nuevas líneas de crédito.
Desde febrero, cuando el Parlamento nicaragüense aprobó la Ley de Moratoria, unos 25 proveedores nacionales e internacionales cancelaron la renovación de líneas de crédito por 70 millones de dólares, que estaban previstos para este año.
- Omar Vílchez, líder de los No Pago y ex alcalde sandinista, anunció que esta semana presentarán un amparo en los tribunales contra la normativa de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (SIBOIF), que regula la Ley de Moratoria.
Negó que sólo la mitad de morosos buscaran renegociar las deudas y pidió a Asomif que acepte negociar con quienes no beneficia la moratoria.
Tres mil (deudores) fueron rechazados porque no les cubría la normativa. Tenemos constancia de cada carta que se rechazó y está respaldada por el Consejo Ciudadano en cada municipio, afirmó.
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“En este momento no estamos haciendo desembolsos a Nicaragua. Estamos a la espera que se aclaren los nubarrones que aún persisten en la industria”, afirmó Quiroz.
Señaló que la desconfianza persiste porque apenas 56 por ciento de los clientes morosos buscaron arreglos de pago, en base a la Ley de Moratoria. Además ponen en duda que los clientes que sí lo hicieron honren el acuerdo y paguen finalmente.
MOVIMIENTO POLÍTICO
Datos de la Asociación de Instituciones de Microfinanzas (Asomif) indican que 8,651 clientes expresaron interés de arreglo de pago, pero sólo 4,092 se ajustan a las condiciones de la Ley.
“Preocupa la poca gente que se acercó a renegociar porque confirma que el interés del Movimiento No Pago era más político que inspirado por problemas reales”, dijo el representante de Locfund.
La inseguridad también se debe a que el movimiento de productores y comerciantes, conocido como los No Pago, insistan en presionar al Gobierno y la Asamblea Nacional para que respalden una ley parecida o de condonación, debido al descontento expresado por los líderes del grupo sobre la normativa emitida por la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (SIBOIF).
“Preocupa que, así como se impuso esta ley en contra de las buenas prácticas demostradas por las microfinanzas, el Congreso respalde a corto plazo o saque algo parecido por la mala influencia del Movimiento No Pago, lo cual sería el tiro de gracia”, comentó Quiroz.
REDCAMIF PREOCUPADA POR ILIQUIDEZ
Iván Gutiérrez, director ejecutivo de la Red Centroamericana de Microfinanzas (Redcamif), espera que los políticos en Nicaragua tomen en serio las consecuencias que trajo la moratoria y el grupo No Pago, que han provocado una iliquidez en el sistema de microfinanzas.
De los 15 millones de dólares de la cartera en mora, las financieras tienen el riesgo de no recuperar siete millones, por ser ésta la “cartera flotante” de los morosos que no se presentaron a renegociar.
Gutiérrez afirmó que el daño es al país, porque 120 mil pequeños empresarios y productores dejarán de recibir préstamos de parte de las financieras, debido a que la disponibilidad de recursos se ha reducido en 25 millones de dólares, con relación a la cartera que manejaron en el 2009.
“Aquí la pregunta es: ¿A quién benefició entonces la Ley? Se trata de una ley votada por mayoría, pero no benefició a los microempresarios porque se redujo el financiamiento externo. Tampoco a los No Pago porque finalmente nunca les ha interesado pagar y tampoco benefició a los productores agropecuarios porque ellos serán quienes no tendrán quien les preste para producir”, señaló Gutiérrez.
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