CORRESPONSAL/ GRANADA
Monseñor Jorge Solórzano, Obispo de la Diócesis de Granada, rogó ayer a la Virgen María Auxiliadora —durante la misa solemne a la santa imagen— que ilumine los corazones de los gobernantes del país para que piensen en el bien común del pueblo nicaragüense.
El prelado, que presidió la eucaristía en la capilla dedicada a la Virgen, instó a no marcar el odio y la división, sino promover la unión para que haya progreso, paz y justicia.
“No estamos ajenos a la situación política y hoy ruego a la Virgen que nos auxilie, que ilumine los corazones de los gobernantes, de todas las instituciones, para que piensen en el bien común de nuestro pueblo”, dijo el Obispo.
Pidió para “que no llevemos al pueblo al odio y a la división, sino a la unión, al progreso, a la paz y la justicia, al bien, porque nuestro pueblo eso es lo que quiere, quiere paz, quiere trabajo, quiere vivir en armonía y tenemos que trabajar todos por eso, guiados por la Virgen”, dijo.
Solórzano, que es el sexto obispo de esta diócesis tras haber sido nombrado el pasado 11 de abril, se mostró agradecido al ser recibido a la entrada del templo por la comunidad y luego llevado a los pies de la Virgen María, donde el pueblo mariano oró por su ministerio.
PROCESIÓN DE OFRENDAS
Ayer la feligresía católica devota de María Auxiliadora copó la capilla para participar en la misa más importante, luego de un programa de festividades que iniciaron el pasado 24 de abril con la salida de la imagen hacia los hogares asignados.
Participaron en los oficios religiosos y realización del programa los sacerdotes Germán Escamilla, párroco de María Auxiliadora, y el presbítero Augusto Gutiérrez, quien estuvo a cargo de las charlas marianas durante el novenario.
Ayer por la tarde salió la imagen en la tradicional procesión de ofrendas. Este recorrido lleno de color y fervor salió del mercado municipal hacia la capilla donde se rezó el rosario cantado. Al final del programa, luego de la procesión eucarística y la misa de clausura de los festejos, la imagen fue subida de nuevo a su altar.
Monseñor Solórzano confió ayer que está dando continuidad a los proyectos sociales que le han legado los obispos que lo antecedieron, siendo el último monseñor Bernardo Hombach, Obispo Emérito de Granada.
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