CORRESPONSAL/ NUEVA SEGOVIA
El lodo, arena, basura y residuos vegetales arrastrados por las fuertes corrientes del río Dipilto han obligado a los funcionarios de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) a suspender operaciones durante 89 horas en la planta potabilizadora de agua para Ocotal, Nueva Segovia.
- Restaurar el servicio de agua potable en Ocotal, Nueva Segovia, dependerá de la continuidad de las fuertes lluvias en la zona, dijo Norberto Fajardo, delegado de Enacal, tras indicar que por la mañana de ayer la cuadrilla trabajaba para normalizar el servicio.
El delegado de Enacal pidió paciencia a la población porque de nada sirve mandar el agua a las tuberías si ésta va sucia. Estamos trabajando para normalizar el servicio con agua de calidad y eso dependerá de las condiciones próximas del invierno.
[/doap_box]
La decisión, adoptada a raíz de los fuertes y constantes aguaceros que han caído en el territorio en los últimos cuatro días, ha dejado desabastecidos de agua potable a unos 40 mil habitantes de la ciudad de Ocotal, debido a que la planta potabilizadora no tiene capacidad de procesar el agua cuando ésta contiene demasiados sedimentos.
Los quehaceres del hogar, el aseo personal y otras actividades cotidianas se tornan difíciles para los ocotaleanos cuando el servicio es suspendido por períodos considerablemente largos, ya que la capacidad de almacenamiento de agua en los hogares no pasa de los tres días.
En el transcurso de la semana recién pasada la planta dejó de trabajar 89 horas. Lo anterior implicó que la población de Ocotal pasara tres días y 17 horas sin el servicio de agua potable.
SUSPENDEN OPERACIONES
Norberto Fajardo, delegado de Enacal en Nueva Segovia, manifestó que basta con que llueva fuerte en la parte alta del río, aunque no llueva fuerte en Ocotal, para tener problemas con la calidad del agua, porque la planta potabilizadora no está en capacidad de tratar el agua de la corriente por sus altos niveles de turbidez, tierra y basura que arrastra.
Explicó que cada vez que las lluvias son fuertes, en la parte alta del río, están obligados a cerrar las compuertas en la presa de captación hasta que el agua retorne a los niveles aceptables para que la planta potabilizadora pueda ejercer su función.
En ese sentido, detalló que cuando el agua supera las 2,500 unidades de turbidez “lo ideal es suspender operaciones porque de lo contrario estaría llegando agua sucia a los hogares ocotaleanos”.
Todavía ayer algunos sectores no tenían servicio de agua potable, aunque a eso de las 5:00 p.m. el vital líquido comenzaba a llegar a las zonas más bajas de la ciudad.
No obstante, el líquido se observaba turbio probablemente por la alta cantidad de sedimentos que arrastra el río.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 B