De los 15 millones de dólares de la cartera en mora de los clientes agrupados en el movimiento de productores y comerciantes deudores, conocidos como los No Pago, las microfinancieras en Nicaragua podrían no recuperar siete millones de dólares, al ser “la cartera flotante” que queda por los morosos que no se presentaron a solicitar reestructuración de pago bajo la Ley de Moratoria.
A los directivos de la Asociación de Instituciones de Microfinanzas (Asomif) les preocupa que, además de la cartera en mora que arrastran, los fondeadores o inversionistas externos mantienen cerradas las líneas de crédito.
Advierten que esto golpeará la producción nacional porque son los pequeños y medianos comerciantes y agricultores quienes tradicionalmente trabajan con préstamos de estas instituciones.
Julio Flores, presidente del Fondo de Desarrollo Local (FDL), afirmó que los “acreedores están muy nerviosos por la situación en Nicaragua”. El FDL espera captar este año 25 millones de dólares, pero están “en duda obtenerlo”.
Flores estima que en el 2010 caerá la cartera de financiamiento al sector agropecuario en un 25 por ciento, de parte de la industria de microfinanzas.
En el 2008 el financiamiento al sector productivo fue de 125 millones de dólares, en el 2009 cayó a menos de 100 millones y “ahora habrá 25 por ciento menos de capital para financiar a los sectores productivos del país”, afirmó.
Por su parte, Fernando Guzmán, presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Microempresa (Fudemi), dijo que busca millón y medio de dólares como fondos externos, pero hasta la fecha sólo obtuvo 250 mil dólares que provienen del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), dirigido a un programa especial de apicultores.
Flores y Guzmán esperan que mejore el clima para la inversión en Nicaragua, para lo cual es necesario ponerle fin al Movimiento No Pago, que la gente pague sus deudas, lo que hará que las financieras recuperen la solvencia para poder ampliar el financiamiento a los sectores comerciales y agropecuarios.
LOS QUE LLEGARON
René Romero, presidente Asomif, dijo que el dato final es que 8,651 son los clientes que expresaron interés en renegociar sus créditos, pero de ellos sólo 4,902 clientes se ajustan a las condiciones establecidas por la Ley, es decir el 56.7 por ciento.
“La mayoría son del grupo, pero también hablamos de clientes que tuvieron algún problema en su flujo de caja para poder pagar y estamos preparándonos para analizar caso por caso para hacer las reestructuraciones correspondientes”, explicó Romero.
Los 8,651 que pidieron reestructurar corresponden a un crédito global de 13 millones 106 mil dólares, pero al sólo aplicar poco más de la mitad, las 19 asociaciones de Asomif estarían realizando arreglos de pago por 7 millones 959 mil dólares, dinero que estarán recuperando en plazos de 4 a 5 años, mucho mayores a un año que es el promedio de plazos en que otorgaron el préstamo.
Las condiciones de esta legislación sólo benefician a quienes tienen créditos comerciales y agropecuarios y permite arreglos de pago a tasa de interés del 16 por ciento.
NO PAGO INCLUMPLE
A pesar que los líderes del grupo No Pago exigieron la Ley de Moratoria, los directivos de Asomif reclaman la falta de interés por apegarse a la misma, incluso acusaron a los líderes del movimiento de “insistir en una actitud negativa” porque afirman que los mismos clientes a ser beneficiados “ahora están reacios a que los oficiales de crédito lleguen a realizar los análisis para aprobar el arreglo de pago”.
Romero afirmó que “no se está logrando hacer que la reestructuración sea por cada caso, se revise la capacidad de pago, que tengan una garantía igual o mejor a cuando se les dio el crédito, y no se pueden hacer porque los líderes del No Pago están orientando que no se presenten. No sabemos qué están buscando”.
Criticaron el desinterés de quienes integran el No Pago, puesto que de los 10 mil morosos que pudieron ser beneficiados, se estima que 5 mil expresaron interés de beneficiarse por las condiciones de la ley, pero el resto de morosos no buscó arreglos en los 30 días previstos por ley.
Según estimaciones de Asomif, al 30 de junio del 2009 la cartera en mora era de 25 millones de dólares correspondiente a 35 mil clientes. Pero un 35 por ciento que representan unos 8 millones de dólares “ya se puso al día”.
No obstante, Romero calculó que si sólo la mitad de deudores que buscó arreglo de pago se beneficiara por Ley de Moratoria, el otro cincuenta por ciento de morosos que quedó fuera o no se presentó representan una cartera flotante de 7 millones de dólares.
Fernando Guzmán, directivo de Asomif, dijo que si bien hay riesgo de no recuperar esos fondos, a todos los clientes que quedaron fuera de la Ley les seguirán con los procedimientos de cobranza establecidos en los contratos de cuando se les aprobó el crédito.
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