CORRESPONSAL/ GRANADA.- Doce días sin agua cumplieron ayer unas 400 familias del barrio El Rosario, de Granada. Los pobladores sostienen que la situación la han puesto en conocimiento de las autoridades de la empresa aguadora, sin embargo no han encontrado respuesta.
Dijeron que este sector ha sufrido serios desabastecimientos desde hace 20 años, sin embargo el servicio de agua era suministrado una hora cada tres días, pero ahora ya no llega ni una gota a los grifos.
Al problema se suman las enfermedades gastrointestinales en los niños y adultos por la falta de aseo en las viviendas y la manipulación del agua para cocinar y preparar los alimentos, pues deben comprarla en barriles.
Marta Martínez, habitante del barrio, mostró los dos últimos recibos ya pagados por el servicio de agua potable. “Nosotros vamos al día con los pagos, pero ahora tenemos 12 días sin gota de agua y no es justo”, explicó.
Omar Campbell, líder comunitario, explicó que ante la situación los bomberos de La Villa y Enacal les llevan agua en pipa de forma gratuita. No obstante, para hacer sus oficios se ven obligados a comprar agua a 70 córdobas el barril.
“Una familia de ocho miembros tiene que comprar cuatro barriles, que suman 280 córdobas y esa agua es sólo para el día, pues hay que lavar, limpiar, cocinar y bañarse”, dijo.
PROBLEMAS EN LA TUBERÍA
Maritza Tellería, encargada de comunicación de Enacal central, dijo ayer que en ese barrio hay problemas con la tubería y las válvulas, lo que motivó la realización de trabajos y por esa causa se suspendió el servicio.
Aseguró que a más tardar el miércoles de esta semana se espera restablecer el servicio.
José Cárdenas refirió que Enacal hizo unas reparaciones en un tubo que se había roto hace un mes, precisamente en la esquina donde funcionó la policía voluntaria, pero ahora se formó una oquedad que se mantiene llena de agua servida y pone en riesgo a las personas que pasan por ahí.
Campbell mostró la copia de una carta enviada al delegado de Enacal en Granada, Erwin Baca, con fecha 22 de julio del 2009, planteándole la situación.
En la carta solicitaron que se les instale una extensión en la entrada del barrio vecino, Camilo Ortega y tubería de seis o cuatro pulgadas para mejorar el servicio, pero Campbell aseguró que no hubo respuesta y sólo dijeron que toda la tubería está obsoleta y se debe cambiar.
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