CORRESPONSAL/MADRIZ.- Eliminar el hábito de usar leña para la preparación de alimentos y evitar que se continúe con el despale en las zonas rurales, ha sido durante más de tres años la tarea que tiene un grupo de 19 mujeres que integran una cooperativa multisectorial en la comunidad de Sabana Grande, en el municipio de Totogalpa, en Madriz.
A este centro llegan algunos voluntarios de organismos de cooperación canadiense, recién egresados de varias universidades, quienes apoyan el desarrollo de proyectos de energía renovable en zonas rurales de países pobres como Nicaragua, Honduras y El Salvador, donde existen problemas ambientales por el despale.
Otros organismos cooperantes de Suecia y Estados Unidos han contribuido con el proyecto al destinar equipos y materiales para la elaboración de los paneles solares, las cocinas y las secadoras que tienen diversas utilidades en muchos hogares del país, donde ya se está implementando el uso de equipos de energía renovable.
Este proyecto inició con el apoyo a hombres lisiados de guerra en este municipio de Totogalpa, a quienes se les capacitó en la fabricación rústica de paneles solares y después se extendió al grupo de mujeres campesinas de esta zona.
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Cada año estas mujeres, que cuentan con un edificio ubicado cinco kilómetros al sur del poblado de Totogalpa —donde tienen su propio taller de construcción de cocinas, secadoras y paneles solares— realizan exposiciones de estos equipos para motivar su uso entre la gente.
Las cocinas, que funcionan con la energía solar, son construidas en un 70 por ciento con materia prima nacional y están compuestas de madera, vidrio, papel de aluminio, cedazo de nailon y un reloj que mide el calor o la temperatura. Tienen un valor de entre 120 y 150 dólares.
Mientras que los paneles, que están hechos de material de aluminio, vidrio y celdas que acumulan la energía solar a través de unas baterías, cuestan entre 600 y 800 dólares y tienen una vida útil de alrededor de unos 20 a 25 años.
Con estos aparatos se puede generar más de seis horas de energía solar en un hogar donde se utilicen unas seis lámparas, un televisor y una grabadora de sonido.
EN TIEMPOS CORTOS
Rumalda López López, quien trabaja en la elaboración de estos equipos, explicó que con las cocinas solares se preparan diversos tipos de alimentos y en tiempos cortos
Explicó que las secadoras son utilizadas para el secado de granos básicos.
Señaló que los paneles solares son utilizados en la generación de energía en las fincas donde se necesita mover bombas de extracción de agua de pozos artesianos, iluminación interna de hogares, centros de salud y escuelas rurales, además de proveer energía en granjas de crianza de pollos, cerdos y reses.
Estas mujeres han logrado buenas ventas de las cocinas solares, que son encargadas por muchas alcaldías para distribuirlas en comunidades ubicadas en zonas de reservas naturales.
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