Más de 100 familias del barrio Jorge Salazar y su anexo, en el Distrito Seis, tendrán que ser reubicadas porque la comuna capitalina pretende construir una nueva calle en ese sector.
El proyecto debió concluir en este mes con una inversión que supera los 12 millones de córdobas, pero las negociaciones con las familias y los atrasos de un proyecto de tubería que ejecuta la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) han alargado el inicio de las obras en el sector.
De acuerdo con el censo del Consejo del Poder Ciudadano (CPC), las familias a reubicar suman unas 100. No obstante, la delegación municipal del Distrito Seis hizo un nuevo conteo y resulta que serán 123 las familias a reubicar.
POBLADORES EN ZOZOBRA
“Dicen que nos van a llevar al barrio Cristo Rey o al barrio Santa Elena (también en el Distrito Seis), pero aún no nos dicen cuándo”, comentó uno de los vecinos de la zona a desalojar.
“Han pasado midiendo (la calle) todos los días para empezar con el proyecto (la nueva vía). Han pasado como mil veces y no han arrancado”, se quejó Marcelino García, uno de los habitantes del Jorge Salazar.
Salazar no es el único impaciente por las obras en su barrio. En la casa de Ramón Hernández, el dirigente del CPC en el barrio Jorge Salazar, algunos vecinos también llegaron este viernes a preguntar cuándo y cuál será el procedimiento del traslado.
“Yo les estoy diciendo a los compañeros que vienen a preguntar por su traslado que se aboquen al Distrito (Seis), porque son ellos los que están viendo todo el procedimiento. Como CPC no nos quisimos meter a eso, para evitar el conflicto con la gente y porque no sabemos si el proyecto se ejecutará a como debe ser. Ya ves que hicimos un censo hace rato y ahora resulta que hay más gente para trasladar”, dijo Hernández, al ser consultado sobre la nueva calle en el barrio ubicado de La Subasta, en Carretera Norte, hacia el Sur.
LA PLANIFICACIÓN MUNICIPAL
Aunque la Alcaldía de Managua ha incumplido la mayoría de los plazos y modificado las especificaciones de varios proyectos de infraestructura, el documento oficial del Presupuesto de la comuna capitalina para el 2010 indica que la nueva calle que cruzará el Jorge Salazar tendrá una extensión de mil 561 metros lineales.
La obra vial, de acuerdo con el documento oficial del Plan de Inversión Anual para este año, estará ubicada de la Texaco La Subasta hacia el sur, ejecutándose un adoquinado y construcción de cunetas en los barrios Concepción de María, Canadá Sureste, Villa Israel, Jorge Salazar y Reparto Segovia.
Hace menos de un mes, la obra fue licitada públicamente.
“Nosotros queremos que se haga la calle nueva porque eso le daría un nuevo rostro al barrio, nos interesa ese proyecto”, comentó Hernández.
Los pobladores no organizados en el grupo sandinista también están solicitando la agilización del proyecto.
“La población en realidad no sabe cuándo se va a ir ni a dónde, pero el proyecto urge para que se mejoren las condiciones y la delincuencia disminuya”, dijo por su parte Lourdes Plata, otra de las habitantes del sector.
ENACAL ATRASACON SU LENTITUD
Hasta ahora, el principal “pegón” del proyecto es la lentitud de las obras de alcantarillado sanitario que está instalando Enacal en la zona, dijo al ser consultado el concejal liberal del Distrito Seis, Jimmy Blandón.
“La calle nueva va de la Texaco La Subasta a la entrada Este del (Mercado) Mayoreo y los principales barrios a ser beneficiados son el Concepción de María, Jorge Salazar y Reparto Segovia. El problema es que Enacal no concluye un trabajo de tubería que ya debió estar listo, entonces las obras municipales no se empiezan hasta que las obras de ellos (Enacal) no concluyan”, dijo el edil.
EL OTRO PROBLEMA
Además de la espera por la nueva calle, los pobladores del Jorge Salazar están necesitando que la comuna capitalina reconstruya un puente peatonal en la zona.
Desde hace varios años, los pobladores del Jorge Salazar construyeron artesanalmente un puente peatonal. Sin embargo, la administración orteguista de Managua derribó la obra para construir un nuevo puente que causó más inundaciones.
El principal problema con el puente es que su base fue construida con una anchura menor a la del cauce que quedaba justo bajo la obra. Como resultado, las aguas se llevaron el puente y eso causó la inundación de unas cincuenta viviendas, la iglesia católica del barrio y de la escuelita primaria.
Aunque la comuna prometió arreglar el problema, los fondos para un nuevo puente no están contemplados en el presupuesto de este año.
Las autoridades municipales no han querido pronunciarse sobre el caso, a pesar de haber sido consultadas por LA PRENSA.
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