El argentino Diego Milito celebra el primero de los dos goles que anotó ayer para dar el triunfo al Inter sobre el Bayern. LA PRENSA/ AFP/ JAVIER SORIANO

Milito brilló con intensidad

El guión soñado por José Mourinho tuvo una estrella absoluta. El “Príncipe” Diego Milito reinó ayer en el Santiago Bernabéu de Madrid y el Inter de Milán volvió al trono de Europa.

Madrid/AP.- El guión soñado por José Mourinho tuvo una estrella absoluta. El “Príncipe” Diego Milito reinó ayer en el Santiago Bernabéu de Madrid y el Inter de Milán volvió al trono de Europa.

En un partido trabado en lo táctico y con pocas ocasiones, Milito fabricó y anotó dos goles para darle al Inter una victoria 2-0 sobre el Bayern Múnich en la final de la Liga de Campeones.

Es la tercera corona europea en la historia del Inter y la primera en 45 años.

El conjunto italiano culmina la temporada con un triplete de ensueño: Serie A, Copa Italia y Liga de Campeones, y en diciembre disputará en Abu Dhabi el mundial de clubes.

“Es una felicidad que nunca había experimentado”, dijo un desbordado Milito.

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  • El entrenador José Mourinho ha llevado la gloria europea al Inter de Milán después de cuatro décadas de sequía. El torneo de los italianos ha sido impecable, deshaciéndose de Chelsea y Barcelona, dos de los grandes favoritos, en las eliminatorias.
A pesar del triplete, su futuro en Italia se presenta incierto. Precisamente, los rumores le sitúan en el Santiago Bernabéu y en el Real Madrid la próxima temporada.

“Después de mañana hablaré con (el presidente del Madrid) Florentino (Pérez)”, señaló Mourinho, dejando entrever su salida del Inter.

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El técnico portugués planteó el encuentro fiel a su estilo. Renunciando al balón y con una barrera en el centro del campo que desarboló por completo el ataque del Bayern y el esquema de su entrenador, el holandés Louis van Gaal.

Inconmensurable la labor de los argentinos Javier Zanetti y Esteban Cambiasso en la contención. Pero el esfuerzo fue colectivo. Por momentos, el delantero camerunés Samuel Eto’o parecía jugar más retrasado que el brasileño Maicon, que ocupa el lateral derecho.

La jugada que rompió el partido llegó a los 35 minutos. Ninguna elaboración, prácticamente tres toques y gol.

El guardameta Julio César despejó un balón desde su propia portería. Milito ganó la posición a la defensa y bajó de cabeza en la línea de tres cuartos a Wesley Sneijder. El holandés aguantó con calidad, esperó el desmarque de su compañero y entregó un balón preciso al corazón del área que Milito, tras un pequeño amague, envió al fondo de la red ante la media salida del portero alemán Jorg Butt.

Y poco más en los primeros 45 minutos. Apenas hubo disparos entre los tres palos. El extremo holandés del Bayern, Arjen Robben, intentó alguna entrada sin éxito y el conjunto de Van Gaal pareció echar de menos la chispa del genio francés Frank Ribery.

Como ya hiciera en las semifinales contra el Barcelona, Mourinho retrasó a un delantero para tapar las acometidas de Robben.

El brasileño  Maicon besa la “Orejona” celebrando el éxito.
LA PRENSA/  AFP / CHRISTOPHE SIMON

Sin embargo, la segunda mitad comenzó con un guión diferente. En el primer minuto de juego, una combinación eléctrica del Bayern terminó con un remate franco dentro del área del delantero Thomas Mueller, que sacó Julio César magistralmente.

Cuando más apretaba el Bayern, Milito volvió a aparecer. A los 70, Eto’o cedió al argentino, que se acercó al área, regateó con facilidad al defensa Daniel van Buyten y cruzó ante Butt.

El partido estaba sentenciado, una vez más gracias a Milito, que ya anotó en la final de la Copa de Italia y en el último partido de la Serie A ante el Siena para darle el título al Inter.

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