Dos ex cancilleres criticaron ayer la decisión del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, de que sólo intervendrá en la crisis política que afecta a Nicaragua si el gobierno de Daniel Ortega lo solicita, a pesar de que el artículo 20 de la Carta Democrática le otorga facultades para hacerlo sin necesidad de recibir esa invitación.
Los amigos de la Carta Democrática Interamericana, entre ellos presidentes y ex presidentes de países del continente, enviaron cartas a Insulza solicitando su intervención en la crisis política del país.
De Nicaragua, el ex presidente Arnoldo Alemán, cuatro de los siete directivos de la Asamblea Nacional y los jefes de cuatro de las seis bancadas de ese poder del Estado, también escribieron a Insulza con la misma solicitud.
A todos el secretario general les respondió que, “en atención al mandato de la Carta Democrática Interamericana”, sólo atenderá una solicitud de ese tipo si proviene del Gobierno nicaragüense.
En una carta, Insulza dijo a los directivos del Poder Legislativo que reafirma su voluntad de “apoyar el diálogo entre los actores políticos, conforme el respectivo orden constitucional”, pero condiciona el apoyo a que sea solicitado por el Gobierno.
El diputado y ex canciller, Francisco Aguirre Sacasa, criticó esa posición. “Por un lado, Insulza dice que está dispuesto a promover el diálogo en Nicaragua. Pero, por otro lado, rehúsa involucrarse si no lo solicita un Gobierno. Esto, a pesar de que el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana claramente faculta al Secretario General de la OEA a tomar la iniciativa, en casos como el de Nicaragua en donde peligra la democracia y el orden constitucional”, señaló.
POSICIÓN INCONSISTENTE
Para Aguirre, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional, Insulza es inconsistente.
“Te puedo asegurar que uno de los principales objetivos de (la Carta Democrática Interamericana) era darle garras, músculo a la OEA, para defender a la democracia en las Américas. Que a estas alturas del juego el secretario Insulza insista en que un Gobierno invoque la Carta, revela, o un desconocimiento de las facultades que ésta le da, o una indolencia por parte del señor Insulza. ¿A qué se debe esa indolencia? Habría que preguntársela a él”, concluyó Aguirre.
LO QUE DICE EL ARTÍCULO 20
El artículo 20 de la Carta Democrática establece: “En caso de que en un Estado Miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, cualquier Estado Miembro o el Secretario General podrá solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente”.
Por su parte, el ex canciller Norman Caldera dice que la respuesta de Insulza lo avergüenza, ya que un secretario general de la OEA “que no tenga su conciencia comprada” sabe que el artículo 20 le permite tomar acciones en defensa de la democracia en cualquier país.
IGNORA LAS ALERTAS
“Me parece que si un poder del Estado, como es la Asamblea Nacional, le manda una carta y un ex Presidente también le escribe, son campanadas de alerta que ningún Secretario General debería dejar pasar”, afirmó Caldera.
Enfatizó que un Secretario General de la OEA, en su libre albedrío y sin estar sujeto a presiones, debería utilizar sin problemas el artículo 20.
Caldera señaló que una de las alternativas que quedan es enviar a Insulza un pronunciamiento en nombre de todos los ex cancilleres del país, una iniciativa que ya está caminando y pronto la podrían suscribir Aguirre, Caldera, Eduardo Montealegre, Emilio Álvarez y Enrique Dreyfus.
Otra opción es buscar el apoyo de un tercer país, para que solicite la invocación de la Carta Democrática. Sin embargo, Caldera considera peligrosa esta vía. “Meterse a pedir que haya otro país puede manipularse como una solicitud de intervencionismo. Yo no jugaría esa carta”, explicó.
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