Aunque la sequía aún afecta la región norte del país, la situación nutricional de los niños en los tres departamentos que forman el corredor seco de Nicaragua (Estelí, Madriz y Nueva Segovia) no se ha visto seriamente afectada, pues un informe de la organización Acción Contra el Hambre evidencia que la desnutrición aguda global (DAG, por sus siglas en inglés) alcanzó durante el mes de abril un índice de 0.5 por ciento.
Una cifra baja si se la compara con la media nacional, que alcanza el 1 por ciento; mientras que la desnutrición infantil a nivel nacional alcanza a 17 por ciento de los niños menores de cinco años, según datos de la Encuesta Nicaragüense de Demografía y Salud (Endesa 2006/2007).
Acción Contra el Hambre realizó un levantamiento de la información nutricional a 774 niños menores de cinco años en 41 comunidades de estos departamentos norteños.
De ese total, 664 niños mantienen una situación nutricional normal; 94 de ellos están en riego de desnutrición; 12 presentan desnutrición leve y cuatro, desnutrición moderada. En ninguna de las comunidades estudiadas encontraron algún caso de desnutrición severa.
Las comunidades más afectadas por la desnutrición podrían ser Las Sabanas y Totogalpa, en el departamento de Madriz, que presentan dos casos de desnutrición moderada cada uno.
“Esto indica que la situación nutricional no es grave en estos momentos y que está bajo control”, reza el informe de Acción Contra el Hambre.
SITUACIÓN PUEDE EMPEORAR
Sin embargo, la situación nutricional podría desmejorar, pues el informe indica que las familias se han visto obligadas a disminuir en más de 70 por ciento la cantidad de granos básicos para preparar la comida.
Si en situaciones normales se consumía alrededor de una libra de maíz por persona al día, actualmente se está cocinando un cuarto de libra por persona al día; además de esto, han tenido que reducir a dos los tiempos de comida diario.
En la mayoría de los municipios los productores no tienen semillas para sembrar y esta falta de alimento y de fuentes de trabajo representa una amenaza para los casos de desnutrición leve y los riesgos de desnutrición.
Como una respuesta inmediata ante el riesgo de que los niveles de desnutrición aumenten, Acción Contra el Hambre recomienda que se amplíe la entrega de la merienda escolar durante los meses críticos —mayo a junio— para que los niños puedan llegar bien alimentados a la escuela.
También se recomienda poner un programa de Mano de Obra Intensiva para ofertar empleo en los meses críticos y que permita construir infraestructura de interés social, además de fortalecer el Bono Productivo Alimentario y ampliar la calidad y cantidad de los insumos proporcionados.
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