Por Eddy López y Ludwin Loáisiga
Los ánimos se siguen caldeando entre el diputado sandinista Evertz Cárcamo y sus antiguos vecinos de León, a quienes señaló de manosear a una hija suya.
Ayer, el diputado “matizón” olvidó la sonrisa y negó que haya amenazado de muerte a Walter Tobal, tal y como lo denunció la familia del joven.
Cárcamo anunció la apertura de un juicio en su contra porque supuestamente ha intentado en varias ocasiones tocar a su hija.
Tobal sostuvo el lunes que Cárcamo, en supuesto estado de ebriedad, llegó a su vivienda y lo amenazó de muerte.
Ayer, Cárcamo respondió diciendo que Tobal es un supuesto drogadicto que acosa a las mujeres.
El legislador admitió que la noche del domingo preguntó por el joven, pero la mamá de éste le respondió que no estaba.
“Ni siquiera me bajé de la camioneta, iba con mi hija y no amenacé a nadie de muerte”, indicó Cárcamo.
El diputado comentó que en su niñez vivió a dos cuadras de donde hoy vive la familia Tobal, a quienes acusó de ser “pleitistos desde chiquitos”.
Pero sus antiguos vecinos rechazaron sus declaraciones.
“Todo lo que dice Cárcamo es mentira, lo retamos a que venga a León para desmentirlo”, expresaron varios vecinos y amigos de Sofía Esperanza Urcuyo, de 60 años, habitante del barrio El Vijil, madre del joven que supuestamente fue amenazado por él.
Urcuyo dijo que “mis hijos nunca han estado presos por violadores, ni por asesinato, nada de eso, es cierto que mi nieto está preso por una supuesta violación, pero mis hijos jamás harían eso”.
“A mis hijos todo el barrio los conocen, sé lo que tengo y sé quiénes son ellos; son acarreadores en la terminal de buses, no me gusta que Evertz se exprese de esa manera, yo le puedo probar qué es lo que piensa el barrio de mis hijos”, dijo.
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